Alimentación complementaria. Cómo, cuándo y por qué

A muchas mamás y papás nos llega un momento en el que nos surge la gran duda de cuándo introducir la alimentación complementaria a nuestros bebés. Y por supuesto que al “cuándo” se le une el “cómo” y el “por qué”. Preguntas con mil respuestas contradictorias que no hacen más que generar angustia y preocupaciones. Si hay algo con lo que tengo la conciencia limpia y tranquila en mi maternidad es con el tema alimentación, a pesar de que el “cuándo” lo he empleado en distintos tiempos para cada uno de mis hijos.
 
Lo principal y que hay que tener muy claro es que la OMS, la AEP y Unicef repiten hasta la saciedad es que la lactancia debe ser en exclusiva hasta los 6 meses. Ya no entro en teta o biberón, pero que sea lactancia. ¿Entonces por qué hay dudas sobre el cuándo introducirla? Pues por el continuo bombardeo que sufren las madres de papillas, purés, gluten, no gluten…. Empezamos sobre todo con las abuelas, y sus “cuándo va a comer este niño algo más? yo con ese tiempo ya os daba puré y zumos (por ejemplo)”. O “¿Por qué no le das una papilla de cereales para que engorde un poco? A tí te daba unos platazos… y te los comías la mar de a gusto”. Y ya si vas al super y empiezas a ver alimentos preparados que ponen “a partir de 4 meses” la confusión mental es de escándalo. Pocas cosas he tenido tan claras en mi maternidad como que lo que se hacía antes es pasado y que las recomendaciones que se dan ahora son el presente, quizá porque antes no había los estudios que se tienen ahora…. quizá… Y que las casas de alimentos para bebé no ponen a partir de 2 meses porque está prohibido, que si no, lo pondrían. Ellos ganan dinero con esas papillas y potitos, claro que van a poner lo mínimo legal, que son los 4 meses.
¿Entonces qué hago? Pues desde luego lo ideal es que el bebé siga su lactancia durante los 6 primeros meses, que tiempo tiene de sobra para empezar a comer. Además de que por norma su sistema digestivo es inmaduro y que fisiológicamente no necesita más nutrientes que los que aporta la lactancia. ¿Por qué el límite de los 6 meses? Porque en un momento dado, las reservas de hierro del bebé se acaban y es entorno a esta fecha, por eso es necesario incluir el hierro en la dieta. Pero claro, también soy partidaria de escuchar al bebé, puede estar preparado para comer antes o después. Hay bebés que con 5 meses quieren comer y hay otros que con 8 no, pues no pasa nada.
 Yo entiendo que hay casos y casos, por eso he seguido caminos distintos con mis dos hijos. Mi hijo mayor se lanzaba a por la comida con 4 meses y medio, y con ese tiempo se matenía sentadito y coordinaba muy bien. Bueno, pues vale, pues porque se coma un plátano, una galleta o un chusco de pan no pasa nada. Eso sí, primero la toma correspondiente antes de darle cualquier otro alimento, que para eso se llama alimentación complementaria y no sustitutiva. Y sin embargo mi hija ha empezado más tarde.
¿Y con qué empiezo? Aquí el debate es infinito, y según el pediatra que te toque o la mamá con la que hables te dirá una cosa u otra. Según los estudios más recientes a partir de los 6 meses pueden comer de todo y en el orden que se quiera, con la excepción de verduras de hoja verde, pescado azul grande (pez espada, atún rojo…), frutos secos enteros y miel. Ya no vale lo de primero las frutas, luego la verdura, que hasta el año ni huela el huevo…. Las cosas con cabeza, eso sí. Si hay una antecedente directo de una intolerancia o alergia alimentaria no le voy a enchufar ese alimento a la primera de cambio. ¿Los alimentos de uno en uno? Uf que aburrido y eterno, no? Yo aún no conozco a nadie que le tenga alergia a una patata cocida, para qué se la quieres dar triste y solita? Reconozco que aquí somo muy valientes y que apenas hemos introducido alimentos aislados. Aquí de lo que hay en el menú comemos todos. Y sí, el huevo se lo he metido a ambos a los 6 meses y se comen las tortillas de patatas que da gloria verlos.
Y como comemos todos el mismo menú no hay purés. Los bebés aprenden a comer viendo comer y viendo lo que comen los demás. La comida ha de ser un ejercicio social. Todos a la mesa y buen provecho!! Entiendo perfectamente que hay madres que se horrorizan al pensar en darle un trozo de comida a su bebé. Cada una que haga lo que le deje más tranquila. Entre el puré y el Baby Led Weaning hay un mundo infinito de formas de dar la alimentación complementaria, no pasa nada. 
Para mí lo fundamental es que mis hijos disfrutaran de la comida y no fuera la hora de la tortura, tal y como me ocurría a mi de pequeña. ¿Cómo no iba a ser la hora de la tortura si me daban de comer sola, un puré intragable y encima con amenazas? Cambia la cosa cuando los niños se sientan a la mesa, ven comer a los mayores, les dejas tocar la comida, que conozcan texturas, sabores…. que disfruten. “No te saques la comida de la boca, marrano!!”, le decían a mi hijo sus abuelos al inicio de la alimentación complementaria. ¿Cómo no se la va a sacar si le pretendes dar una cucharada tras otra como el que engorda a un pavo?? A su ritmo…. si no importa qué cantidad coma, su alimentación principal es la lactancia. Es que se mancha o lo mancha todo… ¿y qué? 
Lo reconozco, tengo 31 años y sigo siendo horrible para comer. Mis hijos, con 26 y 8 meses respectivamente, comen de todo y disfrutan con la comida. Por fin hay algo con lo que no tengo ninguna duda de que lo estoy haciendo bien.

Después de parir: la cruda realidad

Después de una larga espera tienes por fin a tu bebé en
brazos. Lo miras, lo tocas, lo besas… Quieres grabar cada detalle y
cada gesto por siempre. Casi no crees que algo tan maravilloso pueda
estar ocurriendo.
 
Pero qué pronto acaba esta idílica situación… Al poco de
instalarte en tu habitación, intentando descansar un poco del esfuerzo y
trabajo que ha supuesto el parto, comienza a llegar un desfile de
visitas como si de Los Reyes Magos con todo su séquito de pajes se
tratara. Algunas visitas las esperas como normales: los amorosos yayos y yayas, recién estrenados titos y titas… Alguna amiga íntima de la reciente mami… Pero ya!!!
En mi primer parto casi no me podía creer que viniera a verme
gente con la que tenía cero relación y a alguna ni siquiera la conocía. El
aguantar palabras de mi madre como: “Van a venir Fulanita, Menganita y
Zutanita a conocer al niño y traerle un regalito. Pon buena cara”.
Ommmmm. Y qué carajos pintan aquí cuando hace años que no las veo?, y
quién narices es Zutanita????? Que ponga buena cara???? Por qué?? Para
que me traigan una mierda con lacito que yo no he pedido y ni falta que
nos hace??? Yo quisiera saber qué pasa por la mente de estas personas
para molestar a una recién parida a tan alta escala.
Cuando acabas de parir, por lo menos en mi caso, éstas cansada, no
tienes el mejor aspecto del mundo, sangras copiosamente….. A mi no me
dejaban ponerme ni las bragas de rejilla que venden para el postparto de
la cantidad de puntos que llevaba, por qué tengo que mostrar a nadie mi
lamentable situación?
Y ya no solo por la mami… En qué piensa la gente para manosear y coger
en brazos a ese bebé recién nacido? Venga gérmenes!!! Para ir
curtiéndolo desde bien pronto será, y ya de paso atrofiarle el sentido
del olfato por el litro y medio de perfume con el que se han bañado
antes de ir de visita al hospital.
Y llega el momento en el que te dan el alta. Aquella imagen que tienes
grabada en tu mente de portada de revista con la famosilla de turno
posando con su bebé de una forma radiante choca con tu triste realidad.
Que sigues luciendo una barriga como si siguieras estando de 6 meses.
Lejos del glamour de la portada de revista tú llevas un pelo como si te
lo hubiera lamido una vaca. Y lo peor de todo: sales de la protección
del hospital para quedarte a solas con tu bebé y todas las dudas del
mundo. Y ahora qué? Ahora intenta meter en el coche los trescientos
regalos que te han llevado al hospital, tu bolsa, la del bebé y los
centros de flores. 
Llegas a casa y piensas “Por fin. Paaaaaz”. Ja. Poco
después de llegar comienzan a sonar los teléfonos. Claro, esas personas
respetuosas que no han querido ir al hospital por no molestar ahora se
autoinvitan a tu casa para hacerte una visita. Que en casa no
molestan… Una que ya lleva unas horas sin los calmantes en vena, que
los puntos empiezan a parecer agujas candentes, que empiezan a aflorar
nervios mezclados con hormonas y miras alrededor el polvo de los 3 días
que no has estado en casa, así como pelos varios de los dos gatos que
tienes. Y como te puede la vergüenza te pones a adecentar la casa
mientras tu cuerpo grita por el exceso.
Y ya cuando alguna de esas personas te dice “voy, te tengo
al niño y así tu puedes cocinar, lavar ropa…”. Por que no me rematas?? 
En mi segundo parto no pasó nada de esto, ni hablar. Creo
que fui muy clara cuando dije que no quería visitas. Y mi bendita suegra
estuvo un montón de días viniendo a mi casa a atendernos, lo que
agradecí infinito porque me descargó de una parte importante de la faena
y me ayudó a recuperarme.
Una cosa está clara después de lo vivido: no se visita a una parturienta salvo petición expresa de la misma. Y pido perdón por las visitas anteriores a mi situación vivida. Lección aprendida

Horquillas para el pelo del bebé

La verdad es que mientras mi hija ha sido más chiquitina me he resistido a ponerle adornos en el pelo. Me daba un poco de miedo que con el pelo tan finito que tienen los bebés se le pudiera desprender y que acabara en su boca. Ya sabéis, miedos varios que tenemos las madres….
Pero desde hace un tiempecito ya no me he podido resistir… y es que la parte de mujer a veces puede más que la de madre… Por la cabecita de mi niña, que ahora tiene 8 meses, han pasado turbantes, cintas elásticas y horquillas varias y coleteros. Y está monísima, qué voy a decir yo que soy su madre…
Cuando salgo a centros comerciales miro a ver qué cositas puede haber para mi niña y la verdad es que salvo el caso de los turbantes rara vez me animo a comprar nada, y es por la sencilla razón que pienso que lo que venden también lo puedo hacer yo.
Y efectivamente, hoy que me han dejado un ratito de paz he cogido material que ya tenía por casa y he hecho un puñadito de adornos para ir variando de accesorios. Son muy sencillitos y se hacen en plis, pero la verdad es que puestos en el pelo quedan muy resultones.
Lo único que hace falta son clips o pinzas y algún adorno bonito o simpático que tengamos por casa y simplemente pegar. Yo he usado silicona líquida que da muy buen agarre y es muy limpia y fácil de manejar. Y desde luego más barato que comprar los adornos para el pelo en las tiendas.

El primer portatil de mi niño: SpiderMan Lexibook Laptop Master

Si me llegan a decir antes de ser madre que le iba a comprar el primer ordenador portátil a mi hijo con 26 meses no me lo hubiera creído ni loca. No es una edad adecuada para que un bebé tenga semejante aparato peeeeero…. me ha podido la desesperación. A fuerza de golpes y tirones me faltan un buen puñado de teclas en mi portátil, de hecho, es toda una hazaña escribir con el teclado en las condiciones en las que está. Así que se me presentó una buena oportunidad y la aproveché.
Me llegan correos de chorrocientas paginas estilo Privalia, MeQuedoUno, Vente Privee, etc y es que me encanta cotillear por si surge algún chollo de
verdad. Y estas navidades vi el CHOLLO. Estaba cotilleando en BoutiqueSecret (ya sabéis, el club de compras inteligentes para mamás) y de pronto vi un portátil a 32,90€, de 200€ que costaba.
“Esto tiene que ser una errata”-pensaba yo. Ya sólo porque era de
Spiderman (que vamos, no me apasiona) y no nos vamos a engañar, los productos de licencias
suelen estar subiditos de precio. Me pongo a mirar las especificaciones.
Coño, que es un ordenador de verdad, con Windows, WiFi y que funciona.
“Marido, mire usted esto!, que a mi se me tiene que escapar algo”. Pues
no, era un portátil de verdad, muy justito pero para un niño que más
da??? Si yo lo unico que quería era algo donde viera los Cantajuegos y
los vídeos de los colores en ingles (y que mi portátil dejara de sufrir
esas diminutas pero letales manos).

He de decir que por una mala experiencia en esa web me costó un poco decidirme, pero compré, pagué y hoy ha llegado!!!
No puedo estar más encantada! Efectivamente es un ordenador para niños, que no para bebés, de 7 pulgadas y como dijo mi marido, pues muy justito, tenéis todas las especificaciones técnicas aquí, pero lo más destacado es que tiene traductor de 6 idiomas, un montón de fichas para varias asignaturas, juegos y control parental. Pero bueno, que a mi lo que me interesa es el reproductor de vídeo para meterle sus canciones favoritas y que nos deje un rato en paz se lo pase bien.
Lo que más me ha sorprendido es que en la web de lexibook está a 199,99€ y desconozco si se podrá comprar más barato en otro sitio, pero lo que es seguro es que me he llevado un chollo chollo y espero que a partir de ahora pueda hacer uso de mi portátil sin tener que coger turno. Así que vamos a ir metiendo vídeos y que esta tarde lo pueda utilizar!

Mi último día de no-madre

Recuerdo mis clases de preparación al parto o clases de
maternidad que le llaman ahora con mucho cariño. No hacíamos “gimnasia”
ni ejercicios ni nada que yo hubiera podido imaginar, simplemente eran
pequeñas charlas donde nos indicaban signos de parto, trámites
administrativos con la llegada del bebé, dudas que nos surgían y apoyo a
nuestros miedos.
Un tema muy frecuente era el mito de que las lunas influían
en los partos y nuestra profe de educación maternal lo negaba
profundamente, además de negar que los partos se adelantaban por esta
causa….. JA!
Mi último día de no-madre comenzó a las 6 de la mañana,
como la mayoría de mis días al final del embarazo, ya que mi redondez no
me dejaba dormir a gusto. Ese día me levanté con un afán controlador
totalmente fuera de lo normal. Tenía mil cosas por hacer y tenían que
hacerse a la velocidad del rayo y sin demora. 
Empezamos la jornada con visita a la matrona a las 9 de la
mañana porque me tocaba test basal. Justo ese día hacía las 38 semanas.
Me pone el cinturón, enchufa monitores, se va, vuelve… “Vamos a
verte” me dice. Y cuando acaba de explorar me comenta que estoy de 3 cm
largos. Vale. Pero me quedan dos semanas para salir cuentas, pienso yo
ajena a la luna de ese día (al sía siguiente había una luna llena como una catedral). “Estas muy muy a puntito, cualquier cosa me
llamas y te veo. Tú no tienes molestias ni nada?” Como una rosa estoy,
oiga.
Venga que hay prisa. Que tengo que ir a preparación al
parto. Ese día era importante porque me iban a enseñar cómo hacer los
pujos, así que incluso vino mi marido. Cuando comente que estaba de 3 cm
y lo que me habia dicho la matrona todo fue un “uyyyy  para dias
tienes!!” Vale, vamos a los pujos. Que todo el misterio de los pujos no
es otro coger aire, aguantarlo y llevarlo hacia abajo… Vale, ahora que
tenia la clase magistral ya podía parir sin problemas….
Nos vamos pitando a comer a casa de mis suegros, que mi
marido trabajaba por la tarde y ya nos pillaba el toro. Comemos en modo
flash, el se va al curro y yo me voy a hacer recados (banco,
compras….). Sobre las 2 del mediodía me llama la matrona y me coge en
el indiscreto autobús.
-Hola! He hablado con tu gine y ya le he dicho que tenias muy buena pinta. Como te encuentras?
-Ah vale. Pues bien. Me encuentro bien.
-No tienes ningún dolor ni ninguna molestia?
-No…. Bueno me duelen un poco los riñones y los ovarios, como si me
fuera a bajar el periodo… -(palabras mágicas para que se vuelvan
varias personas a mirarte.)
-Pues no, eso no procede. Seguro que no tienes contracciones?
-Mmmm contracciones? Creo que no… No -Ya la gente te mira como si te
fueras a poner a parir ahí mismo y yo sólo quería que llegara mi parada y
poder desaparecer.
-Bueno, bueno. Cualquier cosa me llamas, que estoy atenta al móvil.
-Vale, vale. Muchas gracias….

Sigo haciendo recados y cuando por fin llego a casa a las 17:30 la pobre
perra estaba desesperada por salir, así que vuelta a la calle. Yo ya
estaba de bajón. Normal por el madrugon, las carreras, los recados….(o
eso quise creer yo). Como ya el cuerpo no me tiraba le solté la correa a
la perra para que pudiera ir a su aire y yo me senté en un banco. Y la
perra que no se movía de mi lado. Cagoenlaleche. Pues nada, ya voy
contigo.

Cuando por fin ya llego de verdad a casa me tumbo en el sofá. Hablo por
telefono con una prima, luego con una amiga, veo un rato la tele…cada
vez estaba mas incomoda me pusiera como m pusiera. Eran las 9 de la
noche y mi cuerpo pedía la cama a gritos, así que puse el pijama
pensando en que cuando llegara mi marido no iba a tener cena, pero yo ya
no podía mas. Fui al aseo antes de meterme a la cama y ahí ya saltaron
las alarmas. Estaba empapada en sangre y no me había dado cuenta.
Tranquilidad. Vivía en las afueras, taxis inexistentes, mi marido
trabajando, los autobuses pasan cada media hora, yo sin carnet….
Calma, calma. Voy a lavarme, que así veremos mejor las dimensiones del
asunto. Vale, pues tampoco sangro tanto. Llamo a mi gine a ver qué me
dice. Que vergüenza, por favor. Seguro que me dice que es normal.
-Llama a la matrona inmediatamente, que ya me ha dicho que estabas a punto.
-Si ya no sangro tanto. Mañana tengo cita contigo a primera hora, mejor esperamos, no?
-Que la llames ya o al final me llamarás en un rato porque te esta saliendo el niño- halaaaaaaaa, que exagerado!!
Pues con toda mi vergüenza llamo a la matrona, que me dice
que vuele al hospital. Imposible. No coche, ni taxi, ni bus…. Tendría
que sacar a mi marido del curro. Eran las 21:15, tampoco le quedaba
tanto para salir pero bueno, le llamé.
-Oye, que la matrona quiere verme, pero no corras eh???? Que no hay prisa. Si me van a mandar de vuelta a casa.
Ni que decir tiene que el ansioso papi en potencia no tardó ni
20 minutos en llegar. Yo ya estaba en la calle esperando con mi maleta. Pero estas bien? Que siiii. Anda pon musica y dame un cigarro, que a
saber cuando puedo volver a fumar.
A las 22:15 me estaba viendo la matrona otra vez. 5 cm largos y plof, rompí aguas.
-Pero no notas las contracciones? Tendrías que estar gritando de dolor…
-Pues…. No
-Ahora tienes una!! La notas?
-Ah si si, es verdad -mentira cochina.
-Vamos a darnos prisa. Sube a la habitación y ponte un camisón que voy llamando a tu ginecólogo y al anestesista
-Pero el niño cuando va a nacer? Esta noche o mañana?
-YA!! Nace ya!!!

Pero si yo no estaba mentalizada ni preparada para parir aún. Ay que
estrés. Y cuando subo a la habitación, me pongo el camisón y espero a
que me vengan a buscar para bajar a paritorio por fin noto las
contracciones. Tampoco nada del otro mundo, como un dolor de ovarios
fuerte, pero oye, que me fallaban las piernas de puros nervios.
A las 23:35 había llegado mi niño. Más rapidez para ser primera imposible. Eso sí, una hora cosiendo, pero eso es otro capítulo…
Las lunas no influyen en los partos….. el equipo médico de mi gine hizo noche en el hospital… 5 partos más espontáneos! Hay mitos y mitos, pero doy fe de que la luna afecta a los partos. Palabrita.

Lactancia en Libertad

Hace tiempo que tendría que haber hablado de esta asociación a la que tengo el orgullo de petenecer, pero mi tiempo es muy limitado y Lactancia en Libertad se merece las mejores palabras que les pueda dedicar.
Todo empezó con esa mamá que fué expulsada del Primark de Valladolid por estar dando el pecho a su hijo mientras realizaba sus compras. A partir de ahí hubo una revolución de madres y padres dispuestos a gritar a los cuatro vientos que semejante injusticia no era posible. De pronto, vía facebook me vi metida de lleno intentando organizar la concentración de Zaragoza. Menos mal, que conté con la maravillosa ayuda de la matrona del centro de salud del Arrabal que me ayudó muchísimo a difundir el evento, al igual que Mamis y Bebés . Mil gracias chicas.
De la forma más “tonta”, vía facebook y whatsapp esas mamás que nos unimos por Primark nos dimos cuenta de que había que luchar por la lactancia y, sobre todo, por normalizar la lactancia en público, así que nos movilizamos para crear la Asociación Lactancia en Libertad. No ha sido un camino de rosas ya que no nos conocemos en persona, somos todas muy distintas y todas mujeres de armas tomar y la palabra escrita no tiene entonación, lo que a veces da lugar a malentendidos. No estamos todas las que empezamos, pero es lógico y normal. El crear algo tan grande como es esta asociación nos supone a todas un enorme trabajo extra (por si ya no teníamos bastante con nuestros hijos, casa, trabajo, obligaciones…), supone quitarnos horas de sueño y horas a los nuestros organizando eventos, preparando papeleo, escritos, estudiando leyes y mil cosas más. 
En los pocos meses que llevamos juntas hemos conseguido cosas muy grandes, como que la marca Danone nos llamara y se disculpara por anunciar leche de fórmula tipo 1 o que Leroy Merlin hiciera hasta una norma interna donde se especifica claramente que no se puede incomodar a una madre que esté lactando. Y la más grande, que el Ayuntamiento de Bilbao haya confirmado el derecho a la lactancia en cualquiera de los edificios dependientes de él. 
Tenemos un largo viaje por delante hasta alcanzar lo que más anhelamos: una ley que proteja la lactancia en público. De momento nuestro día a día es denunciar cada caso discriminatorio que nos llega y normalizar algo que ya debería ser normal. A título individual yo llevo mi lactancia como estandarte, alimentando a mi hija donde sea que lo necesite, y desde hoy con mi bolsa de la asociación con su claro mensaje. ¿Quieres una? Puedes comprarla aquí y ya de paso hacerte socia y ayudarnos con la causa.

PD.- Chicas, sois muy grandes todas y unas heroínas. Os quiero!!!