Horquillas para el pelo del bebé

La verdad es que mientras mi hija ha sido más chiquitina me he resistido a ponerle adornos en el pelo. Me daba un poco de miedo que con el pelo tan finito que tienen los bebés se le pudiera desprender y que acabara en su boca. Ya sabéis, miedos varios que tenemos las madres….
Pero desde hace un tiempecito ya no me he podido resistir… y es que la parte de mujer a veces puede más que la de madre… Por la cabecita de mi niña, que ahora tiene 8 meses, han pasado turbantes, cintas elásticas y horquillas varias y coleteros. Y está monísima, qué voy a decir yo que soy su madre…
Cuando salgo a centros comerciales miro a ver qué cositas puede haber para mi niña y la verdad es que salvo el caso de los turbantes rara vez me animo a comprar nada, y es por la sencilla razón que pienso que lo que venden también lo puedo hacer yo.
Y efectivamente, hoy que me han dejado un ratito de paz he cogido material que ya tenía por casa y he hecho un puñadito de adornos para ir variando de accesorios. Son muy sencillitos y se hacen en plis, pero la verdad es que puestos en el pelo quedan muy resultones.
Lo único que hace falta son clips o pinzas y algún adorno bonito o simpático que tengamos por casa y simplemente pegar. Yo he usado silicona líquida que da muy buen agarre y es muy limpia y fácil de manejar. Y desde luego más barato que comprar los adornos para el pelo en las tiendas.

El primer portatil de mi niño: SpiderMan Lexibook Laptop Master

Si me llegan a decir antes de ser madre que le iba a comprar el primer ordenador portátil a mi hijo con 26 meses no me lo hubiera creído ni loca. No es una edad adecuada para que un bebé tenga semejante aparato peeeeero…. me ha podido la desesperación. A fuerza de golpes y tirones me faltan un buen puñado de teclas en mi portátil, de hecho, es toda una hazaña escribir con el teclado en las condiciones en las que está. Así que se me presentó una buena oportunidad y la aproveché.
Me llegan correos de chorrocientas paginas estilo Privalia, MeQuedoUno, Vente Privee, etc y es que me encanta cotillear por si surge algún chollo de
verdad. Y estas navidades vi el CHOLLO. Estaba cotilleando en BoutiqueSecret (ya sabéis, el club de compras inteligentes para mamás) y de pronto vi un portátil a 32,90€, de 200€ que costaba.
“Esto tiene que ser una errata”-pensaba yo. Ya sólo porque era de
Spiderman (que vamos, no me apasiona) y no nos vamos a engañar, los productos de licencias
suelen estar subiditos de precio. Me pongo a mirar las especificaciones.
Coño, que es un ordenador de verdad, con Windows, WiFi y que funciona.
“Marido, mire usted esto!, que a mi se me tiene que escapar algo”. Pues
no, era un portátil de verdad, muy justito pero para un niño que más
da??? Si yo lo unico que quería era algo donde viera los Cantajuegos y
los vídeos de los colores en ingles (y que mi portátil dejara de sufrir
esas diminutas pero letales manos).

He de decir que por una mala experiencia en esa web me costó un poco decidirme, pero compré, pagué y hoy ha llegado!!!
No puedo estar más encantada! Efectivamente es un ordenador para niños, que no para bebés, de 7 pulgadas y como dijo mi marido, pues muy justito, tenéis todas las especificaciones técnicas aquí, pero lo más destacado es que tiene traductor de 6 idiomas, un montón de fichas para varias asignaturas, juegos y control parental. Pero bueno, que a mi lo que me interesa es el reproductor de vídeo para meterle sus canciones favoritas y que nos deje un rato en paz se lo pase bien.
Lo que más me ha sorprendido es que en la web de lexibook está a 199,99€ y desconozco si se podrá comprar más barato en otro sitio, pero lo que es seguro es que me he llevado un chollo chollo y espero que a partir de ahora pueda hacer uso de mi portátil sin tener que coger turno. Así que vamos a ir metiendo vídeos y que esta tarde lo pueda utilizar!

Mi último día de no-madre

Recuerdo mis clases de preparación al parto o clases de
maternidad que le llaman ahora con mucho cariño. No hacíamos “gimnasia”
ni ejercicios ni nada que yo hubiera podido imaginar, simplemente eran
pequeñas charlas donde nos indicaban signos de parto, trámites
administrativos con la llegada del bebé, dudas que nos surgían y apoyo a
nuestros miedos.
Un tema muy frecuente era el mito de que las lunas influían
en los partos y nuestra profe de educación maternal lo negaba
profundamente, además de negar que los partos se adelantaban por esta
causa….. JA!
Mi último día de no-madre comenzó a las 6 de la mañana,
como la mayoría de mis días al final del embarazo, ya que mi redondez no
me dejaba dormir a gusto. Ese día me levanté con un afán controlador
totalmente fuera de lo normal. Tenía mil cosas por hacer y tenían que
hacerse a la velocidad del rayo y sin demora. 
Empezamos la jornada con visita a la matrona a las 9 de la
mañana porque me tocaba test basal. Justo ese día hacía las 38 semanas.
Me pone el cinturón, enchufa monitores, se va, vuelve… “Vamos a
verte” me dice. Y cuando acaba de explorar me comenta que estoy de 3 cm
largos. Vale. Pero me quedan dos semanas para salir cuentas, pienso yo
ajena a la luna de ese día (al sía siguiente había una luna llena como una catedral). “Estas muy muy a puntito, cualquier cosa me
llamas y te veo. Tú no tienes molestias ni nada?” Como una rosa estoy,
oiga.
Venga que hay prisa. Que tengo que ir a preparación al
parto. Ese día era importante porque me iban a enseñar cómo hacer los
pujos, así que incluso vino mi marido. Cuando comente que estaba de 3 cm
y lo que me habia dicho la matrona todo fue un “uyyyy  para dias
tienes!!” Vale, vamos a los pujos. Que todo el misterio de los pujos no
es otro coger aire, aguantarlo y llevarlo hacia abajo… Vale, ahora que
tenia la clase magistral ya podía parir sin problemas….
Nos vamos pitando a comer a casa de mis suegros, que mi
marido trabajaba por la tarde y ya nos pillaba el toro. Comemos en modo
flash, el se va al curro y yo me voy a hacer recados (banco,
compras….). Sobre las 2 del mediodía me llama la matrona y me coge en
el indiscreto autobús.
-Hola! He hablado con tu gine y ya le he dicho que tenias muy buena pinta. Como te encuentras?
-Ah vale. Pues bien. Me encuentro bien.
-No tienes ningún dolor ni ninguna molestia?
-No…. Bueno me duelen un poco los riñones y los ovarios, como si me
fuera a bajar el periodo… -(palabras mágicas para que se vuelvan
varias personas a mirarte.)
-Pues no, eso no procede. Seguro que no tienes contracciones?
-Mmmm contracciones? Creo que no… No -Ya la gente te mira como si te
fueras a poner a parir ahí mismo y yo sólo quería que llegara mi parada y
poder desaparecer.
-Bueno, bueno. Cualquier cosa me llamas, que estoy atenta al móvil.
-Vale, vale. Muchas gracias….

Sigo haciendo recados y cuando por fin llego a casa a las 17:30 la pobre
perra estaba desesperada por salir, así que vuelta a la calle. Yo ya
estaba de bajón. Normal por el madrugon, las carreras, los recados….(o
eso quise creer yo). Como ya el cuerpo no me tiraba le solté la correa a
la perra para que pudiera ir a su aire y yo me senté en un banco. Y la
perra que no se movía de mi lado. Cagoenlaleche. Pues nada, ya voy
contigo.

Cuando por fin ya llego de verdad a casa me tumbo en el sofá. Hablo por
telefono con una prima, luego con una amiga, veo un rato la tele…cada
vez estaba mas incomoda me pusiera como m pusiera. Eran las 9 de la
noche y mi cuerpo pedía la cama a gritos, así que puse el pijama
pensando en que cuando llegara mi marido no iba a tener cena, pero yo ya
no podía mas. Fui al aseo antes de meterme a la cama y ahí ya saltaron
las alarmas. Estaba empapada en sangre y no me había dado cuenta.
Tranquilidad. Vivía en las afueras, taxis inexistentes, mi marido
trabajando, los autobuses pasan cada media hora, yo sin carnet….
Calma, calma. Voy a lavarme, que así veremos mejor las dimensiones del
asunto. Vale, pues tampoco sangro tanto. Llamo a mi gine a ver qué me
dice. Que vergüenza, por favor. Seguro que me dice que es normal.
-Llama a la matrona inmediatamente, que ya me ha dicho que estabas a punto.
-Si ya no sangro tanto. Mañana tengo cita contigo a primera hora, mejor esperamos, no?
-Que la llames ya o al final me llamarás en un rato porque te esta saliendo el niño- halaaaaaaaa, que exagerado!!
Pues con toda mi vergüenza llamo a la matrona, que me dice
que vuele al hospital. Imposible. No coche, ni taxi, ni bus…. Tendría
que sacar a mi marido del curro. Eran las 21:15, tampoco le quedaba
tanto para salir pero bueno, le llamé.
-Oye, que la matrona quiere verme, pero no corras eh???? Que no hay prisa. Si me van a mandar de vuelta a casa.
Ni que decir tiene que el ansioso papi en potencia no tardó ni
20 minutos en llegar. Yo ya estaba en la calle esperando con mi maleta. Pero estas bien? Que siiii. Anda pon musica y dame un cigarro, que a
saber cuando puedo volver a fumar.
A las 22:15 me estaba viendo la matrona otra vez. 5 cm largos y plof, rompí aguas.
-Pero no notas las contracciones? Tendrías que estar gritando de dolor…
-Pues…. No
-Ahora tienes una!! La notas?
-Ah si si, es verdad -mentira cochina.
-Vamos a darnos prisa. Sube a la habitación y ponte un camisón que voy llamando a tu ginecólogo y al anestesista
-Pero el niño cuando va a nacer? Esta noche o mañana?
-YA!! Nace ya!!!

Pero si yo no estaba mentalizada ni preparada para parir aún. Ay que
estrés. Y cuando subo a la habitación, me pongo el camisón y espero a
que me vengan a buscar para bajar a paritorio por fin noto las
contracciones. Tampoco nada del otro mundo, como un dolor de ovarios
fuerte, pero oye, que me fallaban las piernas de puros nervios.
A las 23:35 había llegado mi niño. Más rapidez para ser primera imposible. Eso sí, una hora cosiendo, pero eso es otro capítulo…
Las lunas no influyen en los partos….. el equipo médico de mi gine hizo noche en el hospital… 5 partos más espontáneos! Hay mitos y mitos, pero doy fe de que la luna afecta a los partos. Palabrita.

Lactancia en Libertad

Hace tiempo que tendría que haber hablado de esta asociación a la que tengo el orgullo de petenecer, pero mi tiempo es muy limitado y Lactancia en Libertad se merece las mejores palabras que les pueda dedicar.
Todo empezó con esa mamá que fué expulsada del Primark de Valladolid por estar dando el pecho a su hijo mientras realizaba sus compras. A partir de ahí hubo una revolución de madres y padres dispuestos a gritar a los cuatro vientos que semejante injusticia no era posible. De pronto, vía facebook me vi metida de lleno intentando organizar la concentración de Zaragoza. Menos mal, que conté con la maravillosa ayuda de la matrona del centro de salud del Arrabal que me ayudó muchísimo a difundir el evento, al igual que Mamis y Bebés . Mil gracias chicas.
De la forma más “tonta”, vía facebook y whatsapp esas mamás que nos unimos por Primark nos dimos cuenta de que había que luchar por la lactancia y, sobre todo, por normalizar la lactancia en público, así que nos movilizamos para crear la Asociación Lactancia en Libertad. No ha sido un camino de rosas ya que no nos conocemos en persona, somos todas muy distintas y todas mujeres de armas tomar y la palabra escrita no tiene entonación, lo que a veces da lugar a malentendidos. No estamos todas las que empezamos, pero es lógico y normal. El crear algo tan grande como es esta asociación nos supone a todas un enorme trabajo extra (por si ya no teníamos bastante con nuestros hijos, casa, trabajo, obligaciones…), supone quitarnos horas de sueño y horas a los nuestros organizando eventos, preparando papeleo, escritos, estudiando leyes y mil cosas más. 
En los pocos meses que llevamos juntas hemos conseguido cosas muy grandes, como que la marca Danone nos llamara y se disculpara por anunciar leche de fórmula tipo 1 o que Leroy Merlin hiciera hasta una norma interna donde se especifica claramente que no se puede incomodar a una madre que esté lactando. Y la más grande, que el Ayuntamiento de Bilbao haya confirmado el derecho a la lactancia en cualquiera de los edificios dependientes de él. 
Tenemos un largo viaje por delante hasta alcanzar lo que más anhelamos: una ley que proteja la lactancia en público. De momento nuestro día a día es denunciar cada caso discriminatorio que nos llega y normalizar algo que ya debería ser normal. A título individual yo llevo mi lactancia como estandarte, alimentando a mi hija donde sea que lo necesite, y desde hoy con mi bolsa de la asociación con su claro mensaje. ¿Quieres una? Puedes comprarla aquí y ya de paso hacerte socia y ayudarnos con la causa.

PD.- Chicas, sois muy grandes todas y unas heroínas. Os quiero!!!

Autopsia de un pañal

Aun no conozco madre que no examine con lupa el contenido de cada cambio
de pañal. Consistencia, color, aroma…. Y ojo que un día sea de un
color distinto al anterior! Que allá vamos todas en busca del Dr. Google
para que nos ilumine con su sabiduría. Y por supuesto a poner nuestra
duda por escrito en todo foro de mami o grupos de facebook que
encontremos. Y ya si ponemos foto del pastel esa noche dormimos mejor.

Y es que el tema caca, pastel, plasta, mierda o como lo queramos llamar
nos atrae cuales moscas. En todo muestrario de anécdotas de las mamis
siempre hay varias en referencia a este tema: mierdas que se desbordan
del pañal, cacas explosivas con el niño en pelotas que te estucan la
pared, mamis que cortan la ropa del niño porque no saben como quitársela
sin enmierdarlo aun mas (verídico)….

Pero a lo que iba…. ¿Por que nos preocupan tanto las cacas de nuestros
hijos? Desde el mismo momento en que nuestro bebé suelta el meconio a
nosotras se nos enciende un chip de que hay que mirar “eso”
detalladamente. Si estamos acompañadas a la hora del cambio de pañal
solemos ser mas discretas, pin pan fuera. Pero como estemos solas…..
Sacamos el microscopio!!!! Aunque huela que tumbe de espaldas, nosotras
con la nariz bien pegada, no vaya a ser que se nos escape algún detalle.

Voy a ser optimista y voy a decir que habré limpiado sólo unas 2000
plastas en los 26 meses de mi hijo y los 8 de mi hija, y la verdad es
que las he visto de todas las formas y colores, desde las líquidas y
color mostaza de la época de lactante, al plaston denso oscuro y
aromático de mi hijo. La pregunta siempre es la misma: ¿esta caca es
normal? Pues si, son todas normales salvo que haya sangre en ellas. Las
que mas he trabajado son:

  • Liquidas o semiliquidas de color mostaza. Con grumos y sin grumos. Típicos de lactancia materna exclusiva.
  • Espesas color mostaza. Cuando caía algún bibe.
  • Verdes fosforitas. Tal cual. Mi hija se pegó un mes así de original. Tras cultivo no había nada de lo que sospechar.
  • Restos de comida como la piel de las lentejas, un proyectil de zanahoria
    que arrancó de un bocado y se tragó sin masticar, las semillas del
    kiwi…
  • Pelotillas como las de las cabras.
  • Pelotas como puños (algo le ha estreñido)
  • Pastelones pestilentes y oscuros.
  • Y por supuesto esas cacas coloradas que hacen que te de un vuelco al
    corazón hasta que de pronto caes que el niño comió macarrones con tomate
    hace dos días.
  • Con mocos. Evidentemente si se los tragan por algún sitio han de salir.
  • Con babas. Las abuelas suelen decir que eso es que le está saliendo algún diente.
  • Blanca!!! De reciente descubrimiento y que me generó una intensa alarma. Menos mal que una neurona se acordó del yogur griego del día anterior….

Mi conclusión es que son todas normales, que por mas que miremos no
vamos a encontrar oro y que nuestras crías están divinamente. Pero da
igual, esperamos ansiosas el siguiente cambio de pañal para su estudio,
por si descubrimos algo nuevo.

Mi hijo está asilvestrado!

¿Dónde está ese angelito que dormía acurrucadito a mi? ¿Esa bolita que no sabía andar y menos aún correr? Soy plenamente consciente de que mi hijo ya apuntaba maneras desde que estaba en mi vientre: botaba de alegría al oír música. Luego, cuando llegó al mundo resultó un niño de poco dormir y muchas ganas de juerga. Y ya…. ahora…. es para ponerle una correa…
Los niños son niños y tienen que moverse, disfrutar, reírse…. y yo me apunto, soy la primera en tirarme al suelo, ponerme hasta las cejas de pintura, guarrear, lo que haga falta! Pero una cosa es tener un niño movido y otra es tener una fiera con afán destructor. No soy capaz de entender qué hago mal, porque estoy convencida de que el problema es mío.
Tener un hijo que es capaz de desmontar la casa en cero coma, vaciar armarios y cajones, pintarte las paredes, pringarte las puertas de chocolate, aterrorizar al gato, desmontar el teclado del portátil…. y mil más… es agotador. Pero con lo que ya no puedo es con escenas fuera de casa. Que me haya tocado ir corriendo detrás de él por un bar porque había cogido un vaso y me veía sus intenciones, que no eran otras que acabar estrellándolo contra el suelo y hacerlo añicos. Esas voces, esa sensación de haberme convertido en un orco, las miradas…. buf de vergüenza. Y pasas vergüenza porque le has gritado a tu hijo, le has dado dos palmadas en el culo que sabes que no le tendrías que haber dado, porque sabes que algo va mal. Que no sabes si eres tú o es el niño. Que no sabes educar de forma correcta o es que el niño es simplemente Chucky. Que tiemblas cuando tienes que ir a cualquier sitio porque sabes que no le puedes soltar ni un segundo porque la lía.
Y es que la teoría te la sabes, educar en positivo, no gritar, menos aún pegar. Pero la realidad es otra. Ni que decir tiene que al puñetero rinoceronte naranja lo abandoné hace meses (si queréis saber qué es lo podéis ver aquí). Pero yo sigo con mi problema: no sé qué hacer con mi hijo. Desde que se levanta hasta que se acuesta es una fiera incansable que todo toca, tira, rompe, que vuela por casa. Que te pasas el día con el “cuidado”, “eso no”, “ven que jugamos aquí”. Que el pobre gato, ya recluido por voluntad propia de forma casi permanente en mi dormitorio, tiembla de miedo cuando le oye entrar. Que la pobre hermanita se encoge cuando se acerca porque sabe que salvo esos arranques de ternura que tiene Chucky, lo habitual es que le caiga o un tirón de pelos o un cruzado de cara. 
Preguntas a otras mamás y a la pediatra y la respuesta suele ser que es muy pequeño, que tenga paciencia, que ya cambiará. Vale, pero es que para que cambie algo tendré que hacer yo, o qué? En fin, que si alguien tiene una fórmula aunque no sea milagrosa me la haga llegar, a ver si atinamos de alguna manera. Porque mi único consuelo me ha llegado de la mano de un amigo, que es camarero, por decirme que la escena era normal, y la verdad es que tampoco me consuela.
Menos mal que luego tiene la parte buena: es simpático y gracioso, tiene unos arranques cariñosos que te funden el corazón, y ya si viene y te pide perdón te derrites. ¿Y cómo no le vas a perdonar con esa carita?