¿Jornada continua o partida en el cole?

Creo que alguna vez hemos hablado en las redes sociales sobre el tema de jornada continua o partida en los coles pero hasta ahora no me había animado a escribir sobre el tema y me gustaría exponer mi opinión según mi experiencia. No la experiencia de mis hijos sino la mía, la de mi yo niña (que aunque ya quede lejos siempre la tengo presente), la que he vivido en mis propias carnes.

Fuente: Mundo primaria

Durante mi infancia pasé por un buen número de colegios y además en distintas provincias, así que me ha tocado vivir las dos experiencias: la de jornada partida y la de jornada continua. No voy a andar con rodeos, yo soy una gran defensora de la jornada continua. Para mí no hay color de la una a la otra.

Yo no hice preescolar (creo que esto lo puedo dejar para otro post) sino que fui a guardería, y allí solo iba hasta la hora de comer, así que ya sabéis cómo es eso… el tiempo se pasa volando. No hay aburrimientos ni prisas por salir. Jugar, aprender, hacer trabajos… vamos, lo que hacen todos los peques tanto en guardes como en preescolar.

La verdad es que de primero de EGB no tengo recuerdo de qué tipo de jornada tenía. Solo me acuerdo del buen rato que teníamos que caminar para ir a aquel cole. En segundo curso, en otra ciudad sí iba a partida. Cole, comer y corre al cole otra vez.

Durante los 4 años que viví en mi anterior ciudad entraba al cole a las 8:30 y salía a las 13:30. Llegaba a casa, comía, descansaba, estudiaba, jugaba, salía… tenía tiempo para todo. Era una niña totalmente feliz y el tiempo en el cole se me pasaba volando.

Cuando llegué a la que hoy es mi ciudad la cosa cambió de nuevo, en el centro al que asistiría tenía jornada partida, como la gran mayoría de coles aquí. Para mí fue una auténtica tortura pasar de nuevo a jornada partida. No bastaba con todas las clases de la mañana, sino que además, después de comer tenía que volver a la soporífera sesión de tarde. Yo aún me podía despejar e ir a casa a comer, pero los compañeros que se quedaban a comedor, sintiéndolo mucho, me daban penita. Desde las 9 o 9 y pico hasta las 5 de la tarde encerrados en un colegio. A mí me generaba mucha angustia. Ya, por si fuera poco, te preguntaban: “¿Te apuntamos a alguna extraescolar?”. ¿En serio? ¿No me paso bastantes horas allí para que quieras que eche más? ¿Es que no me quieres en casa, mala madre? Vamos, ya, hombre… después de una jornada entera allí lo único que quiero es salir de la mina y olvidarme de todo. Mierda para el niño que va creciendo, que cada vez tiene más deberes y un tiempo mínimo desde que sale de clase hasta que cena.

Lo siento pero mi yo niña se rebela. Entendedme, fue pasar de vivir bien a vivir cada vez más puteada conforme iba creciendo. Lo de salir de clase para meterme en un cuarto… hay presos que ven más luz del sol.

Y ahora habla mi yo de ahora, la que dejó hace muchos años el colegio y piensa en sus hijos. Veréis, yo no sé si mis hijos tendrán la oportunidad algún día de vivir una jornada continua. Sigue siendo una zona donde prevalece la jornada partida e, incluso, hay colegios donde se ha propuesto cambiarlo y las votaciones han salido negativas.

Yo entiendo que a día de hoy los padres vamos con el agua al cuello, con tiempo cero para todo, con jornadas de trabajo maratonianas y, a veces, no vemos más allá de nuestras circunstancias personales actuales. Y son actuales porque pueden cambiar en cualquier momento. De hecho, cada día que está pasando cambia. Los niños crecen y con ellos sus horas de estudio y de deberes. Mis hijos a día de hoy se tienen que quedar a comedor porque no estamos a mediodía o no tenemos un horario ni de entrada ni salida, pero llegará el día en que les pueda dejar las llaves de casa y un tupper en la nevera para que se lo calienten en el microondas. No es tan complicado y no hay que irnos muy lejos. Si luego no tuvieran que volver a clase sería genial. Tendrían toda la tarde disponible para hacer todas las cosas que hacen los niños.

Cuando voy de camino a la oficina voy en tranvía, medio indiscreto donde entran decenas de madres de diferentes barrios de la ciudad y allí, en ocasiones y sin quererlo, oigo opiniones sobre este tema.

“Es que los de preescolar son muy pequeños para una jornada continua, es que son muchas horas…” Y yo pienso: Si por ejemplo van de 9 a 14 son 5 horas. Si salen a las 17 son 8 horas. No me llevo muy bien con las matemáticas pero creo que 5 horas son menos que 8.

“Es que yo no me los puedo llevar a las 14, es que nosotros trabajamos los dos”. Ya… y yo… pero lo habitual (por no decir siempre) es que los coles con jornada continua pongan medios para que los niños que no puedan irse a casa a las 14 puedan quedarse a comer, hagan actividades, ludotecas, extraescolares o lo que sea.

Cuando nació mi hija dejé mi trabajo de los últimos 7 años porque mi contrato era de jornada partida y no podía cuidar a mis hijos. Ahora soy autónoma y pringo mucho más pero puedo atender a mis hijos. Aún no conozco a ninguna persona a la que si le ofrecieran un trabajo de 8 a 15 horas, por ejemplo, dijera: “quita, quita… yo prefiero trabajar un ratito por la mañana y otro por la tarde”. Si no lo queremos para nosotros, ¿por qué lo queremos para ellos?

No sé cómo lo habéis vivido vosotros en vuestras carnes o en la de vuestros hijos pero seguro que podéis aportar opiniones o experiencias.

3 Replies to “¿Jornada continua o partida en el cole?”

  1. Yo he vivido las dos jornadas y de verdad me quedo con la jornada continua…no hay color, el año que viene mi hijo empieza el colegio y en el pueblo de valencia donde vivimos tiene problemas con el comedor, y veremos a ver si no tengo que buscar otro colegio solo por el comedor… a ver quien narices lo puede recoger a las 12.30 de la mediodia. Por cierto estamos juntas en el ranking de madreefera…jjajaj. Saludos

  2. Totalmente de acuerdo contigo, muchas veces los padres nos quejamos o ponemos excusas cuando lo primero son los intereses y bienestar de los niños. La jornada continua deja tiempo para que por la tarde descansen, jueguen, se aburran (que no es malo) y se haga vida en familia.

  3. Al igual que tú he probado las dos fórmulas y mi hijo el mayor también. Gana sin duda la jornada continua. Ahora en la escuela rural el horario es raro raro. De lunes a miercoles entran a las 10 y salen a las 17. Con el comedor gratuito entre medias. Los jueves entran a las 10 y salen a las 15, con el comedor también. Y los viernes entran a las 10 y salen a las 16.30. No sé quién se inventó el horario ni por qué se hace así, pero no me disgusta. Los días que salen a las cinco les da tiempo a hacer la tarea, merendar y jugar un rato en casa antes de cenar. Los jueves aprovechamos para ir todos a piscina, ya que yo salgo a las 15 del trabajo, como y nos vamos. El viernes hacen la tarea del finde, meriendan y hacemos algo juntos, ver peli casi siempre y si no jugar a juegos de mesa todos. A ver, su horario no cuadra con el mío, pero en el pueblo van y vienen solos del cole con 10 y 6 años que tienen. Ventajas de vivir en pueblito.

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