El tamaño SI importa. Porque no es lo mismo una copa que un copón (menstrual)

Os contaba hace un mes que me había iniciado en el mundo de las copas menstruales y que ya os diría cómo ha sido mi experiencia. Llevaba mucho tiempo leyendo información, comparando y dándole vueltas al asunto y no me animaba, pero lo que me decidió a comprarla y probar fue la recomendación de mi ginecólogo. Resulta que tengo una lesión en el cuello del útero y además del tratamiento que me han puesto pues la copa menstrual no tiene blanqueantes ni químicos que me puedan agravar el problema, cosa que los tampones sí.

Pues eso, yo había leído mucho, que cada marca tiene unos tallajes propios que hay que tener en cuenta, que unas copas menstruales tienen forma distinta a otras, que unas tienen pitorrillo, que otras una bolita y otras una anillita para extraerlas y mil detalles más…
Lo que no había leído en ningún sitio era que de una marca, a mismas condiciones para elegir talla, hubiera una diferencia de tamaño ENORME. Definitivamente, el tamaño importa y mucho.
Quienes me seguís en facebook ya sabéis que me compré la copa en una tienda erótica de un centro comercial de mi ciudad y la cosa es que solo tenían esta marca. Cuando solo tienes una marca para ver pues no te haces una idea clara de tema tamaños. Craso error. Y aquí va mi primer consejo si estáis pensando en comprar una copa menstrual. ¡COMPARAD TAMAÑOS!
Lógicamente yo me llevé la copa indicada para quienes habían tenido parto vaginal. Yo he tenido dos partos así que se supone que era para mí. De todas formas, por si os habéis perdido el vídeo os lo vuelvo a dejar aquí.
Solo la usé dos días porque estaba al final de la regla y encima coincidió que no salí de casa. En el primer momento, al ponérmela, no noté que se desplegara ni hiciera vacío ni nada de nada, solo notaba que el pitorrillo me asomaba de forma notable. Procedí a quitarla para volver a colocar, que ya sabemos que todo es cuestión de práctica. Horror de los horrores. Meterla plegada había sido una cosa, sacarla… esa primera vez que la saqué pensé que prefería volver a parir. Vale, la saqué hacia abajo, culpa mía. Las veces siguientes ya me preocupaba de sacar primero un lado y luego el resto.
Pero bueno, la cosa es que a mí el pitorro me seguía asomando, era como tener un colgajo semirígido que sentía al andar, al sentarme y levantarme… algo fallaba… No me veía yo yendo al curro con pantalones ajustados y eso ahí…
Este mes he vuelto a probar y esta vez era para salir de casa. Concretamente para ir a comer a casa de mis padres (yo voy lenta pero segura). Había recortado el pitorrillo para no ir con el micropene postizo dando guerra pero ni por esas. No me preguntéis la razón, que no la sé, pero la cosa es que en el trayecto de 15 minutos en coche que hay de mi casa a casa de mis padres a mí cada vez me estorbaba más la copa. Creo que me la debí de meter más aún que las otras veces porque sentía un ligero picor de garganta y me costaba pestañear… Suerte que había una farmacia de guardia abierta y entré a probar a ver si tenían algo distinto.
Y me enseñaron dos modelos. Bueno, ya había algo más donde comparar y poder elegir. Las dos que me enseñaron eran de Intimina, una la normal y otra la compact. Y las dos con talla pequeña y grande, según si has tenido parto vaginal o no. Los ojos como platos, oigan, no solo por lo que yo llevaba metido en las entrañas sino porque el tamaño grande de esa marca era la mitad de lo que yo llevaba puesto a modo de penitencia.
Me llevé la grande y lo primero que hice al llegar a casa de mis padres fue poner agua a hervir para poder hacer el cambio de copón a copa menstrual a la de ya. Cuando mi madre vio lo que me sacaba flipó en colores.
– ¿Pero eso tan grande llevabas ahí metido?
(Sí, vale, en mi casa el tema pudor no existe. Entiendo a quién le pueda parecer raro pero nunca hemos tapado nada, patrón que he seguido con mis hijos porque creo que hay que ser natural)
Un alivio al sacar el copón… me dejó hasta de picar la garganta y pude parpadear varias veces seguidas. Procedí con la nueva copa menstrual. Me parecía hasta ridículamente pequeña. Y mira que alguna amiga me lo había dicho… “nena, yo eso lo veo muy grande, ¿eh?”. No había color…
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La verdad es que el hecho de poder andar sin que nada se te clave vale oro. Bueno, oro no, 25,90€ por no mentir. Fue una sensación casi de anuncio de compresas, de esos donde flotamos, olemos las nubes o no hay rastro de monstruación menstruación.
Aunque he de decir que esa sensación poco duró y habrá otro post donde os cuente qué me pasó con la copa “pequeña”. Me parece a mí que esto va a traer cola… Pero vamos, que en definitiva, el tamaño lo es todo, Como elijas un tamaño que no es el tuyo ya puedes empezar la peregrinación en busca de la que se te adecue y, a veces, puede no ser fácil…
Ya sabéis que si no queréis perderos nada podéis seguirme en facebook y en twitter.

16 Replies to “El tamaño SI importa. Porque no es lo mismo una copa que un copón (menstrual)”

  1. Yo compre la meluna talla mediana, los dos primeros meses note la bolita y algun dia tuve sensacion de que se me caia. Ahora medio año mas tarde estoy encantada, aunque los dos primeros dias no me aguanta toda la noche. Ademas puedes utilizarla los dias previos que sabes que te toca pero no sabes si le dara por aparecer hoy o mañana e igual al final cuando utilizarias un salvaslip porque el tampax ya no puedes la copa aun la puedes utilizar. Mi pequeño consejo es que este mojada para ponerla asi entra mas facilmente

  2. Pues yo tengo de varias tallas y marcas (intimina,meluna e iriscup) y o las pongo mal o no se..el caso es que aun no he conseguido q despliegue ninguna de ellas…en fin seguire probando a ver si de una vez por todas lo consigo

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