Blog de la semana: Creciendo juntos

Hoy en el blog de la semana os traigo a Creciendo juntos, un blog que será de una gran ayuda para madres y padres que estén buscando una escuela de padres entre otros contenidos interesantes y educativos.

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La autora del Creciendo juntos es educadora infantil y nos lleva de la mano al mundo mágico de los libros y las lecturas con los peques, algo que muchas veces nos trae de cabeza. Aquí encontraréis muchísimas sugerencias y además un apartado muy muy importante y que a mí me ha encantado: los signacuentos. Cuentos contados con las manos para que todos se puedan implicar y puedan aprender.

Además, esta mami y educadora imparte talleres de escuela de padres tanto para empresas como a particulares en Madrid, pero si sois de fuera solo tenéis que ponerle un e-mail y seguro que os puede ayudar igual.

No te pierdas su blog, seguro que te encanta! ¿Lo conocías ya?

Terrores nocturnos

Llevo tiempo queriendo escribir este post no solo porque sois muchas las que me habéis pedido que hable de los terrores nocturnos, sino porque mis dos hijos los han sufrido y por extensión los hemos sufrido todos en casa. Y es que un terror nocturno, cuando te pilla de nuevas, puede ser una experiencia terrorífica, valga la redundancia.
Lo primero que hay que dejar claro es que un terror nocturno no es una pesadilla ni tiene nada que ver con ellas. Cuando un niño tiene una pesadilla le pasa igual que a cualquier adulto, puede despertarse más o menos sobresaltado o más o menos angustiado pero si le preguntas en ese momento es capaz de decirte qué estaba soñando.
Los estudios apuntan a que el sueño en las personas pasan por ciclos de unos 90 minutos. Los dos primeros ciclos corresponden a un sueño profundo en los que el cerebro se muestra inactivo, y luego hay alternancia de ciclos entre sueño con REM y sueño sin REM. Recientes estudios dejan claro que existen los sueños en ambos y, es más, durante el sueño REM es donde los sueños son más angustiosos y durante el sueño sin REM los sueños son más placenteros.

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Fuente: supernanny-barcelona.com

Los terrores nocturnos se dan, frecuentemente, en el cambio de esos primeros ciclos de sueño profundo al primer ciclo de sueño REM. Se cree que los terrores nocturnos ocurren por una gran actividad del sistema nervioso central, que en los niños aún está por desarrollar y madurar. Y, siempre dentro del campo de la hipótesis, se cree que se da en casos en los que los niños están muy cansados, o muy alterados o nerviosos por algún motivo.
La cuestión es que debido a que algo “falla” al cambiar a esa primera fase de sueño REM el niño crea una imagen que le asusta terriblemente y suele provocar que chille, llore, patelee o incluso se levante. 
La primera vez que un padre o una madre ve a su hijo con un terror nocturno impacta y descoloca terriblemente. Lo que nosotros vemos es un niño, en apariencia despierto, chillando y berreando como si le estuvieran torturando y encima, cuando vuelas a consolarle pensando que está tiendo una pesadilla, no es que no le puedas consolar, es que no te reconoce, no oye lo que le estás diciendo y encima te puede sacudir. Y es que no está despierto por muy abiertos que tenga los ojos, que además, si os fijáis, tendrán las pupilas bien dilatadas. 
No nos reconocen porque ellos están dentro de su visión, de su terror y nosotros lo único que podemos hacer es acompañarles y evitar que se hagan daño, sobre todo si se bajan de la cama y se ponen a andar o a correr. De hecho, aquí tuvimos que empezar a cerrar la puerta de casa con llave porque mi hijo se largaba.
Los episodios de los terrores nocturnos no suelen durar mucho, solo unos minutos, aunque a veces, pueden llegar a los 20 minutos. Ahí sí se hace eterno. Y es que 20 minutos de chillidos a la una de la mañana, con todo en silencio, llega a hacerte pensar que en cualquier momento te va a tocar el timbre de casa la policía para saber qué estás haciendo a tus hijos. Igual así suena exagerado, pero de verdad que cuando sucede, lo piensas.
Y de pronto, tal como ha venido el terror nocturno, se va. El niño vuelve a posar la cabeza en la almohada y sigue durmiendo como si tal cosa. Y ahí te quedas tú, totalmente desvelada y con el corazón encogido, que eres la que has contemplado impotente toda la escena.
La parte positiva de todo esto es que ellos no recuerdan nada de nada a la mañana siguiente. No les supone ningún trauma ni deja rastro alguno. Inexplicable. 
¿Han tenido vuestros hijos terrores nocturnos alguna vez? ¿Cómo lo habéis vivido?
Si no queréis perderos nada podéis seguirme en facebook.

Blog de la semana: Baberos y claquetas

Ya tardaba yo en presentaros a una de las niñas de mis ojos en la blogosfera. Mi preciosa Laura con su blog Baberos y Claquetas es el blog de la semana que os presento hoy y que no podéis dejar de visitar.

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La sigo desde que empezó en el blog hace casi un año y he de decir que tiene un blog muy currado y atractivo pero lo que más atrae es su autora. Laura es una guionista que desde que se convirtió en mami compagina de la mejor forma posible el mundo del cine y el de la maternidad.
Por esto mismo, en su blog puedes ver y aprender de las cosas. En su sección CineBlogger nos da a conocer películas muy interesantes y también nos habla de ciertos aspectos de rodaje con los que ella tiene que lidiar. Os va a encantar.
Y, por supuesto, nos cuenta sus aventuras como mami y las travesura del pequeño Vikingo. Su peque es la mar de salado y os hará pasar buenos ratos. Pero sobre todo conoceréis las vivencias de Laura como mami, que seguro que os enganchan.
Tiene muchas más secciones en el blog y es muy activa en las redes sociales, así que os invito a conocer Baberos y Claquetas y a que le deis un achuchón a Laura, sobre todo ahora que un su último post nos cuenta que necesita un kit kat y que está un poco desbordada. A todas nos ha pasado, ¿verdad?
¡Mucho ánimo, Laura! Que todo pasa y tú eres una mujer todoterreno. Muaksssss

Fin de la lactancia

Bueno, pues ha llegado el día de anunciar que la lactancia de mi niña ha llegado a su fin. He intentado alargarla lo máximo posible porque para mí era algo muy importante pero en estas cosas son los peques los que mandan y deciden. Así que, con mucha pena y resignación, me toca cerrar capítulo en esta andanza maternal y continuar con lo que venga.

Realmente no me debería quejar esta vez porque han sido 22 meses de lactancia, justo el doble de la de mi hijo. Pero aun así me da penilla no haber podido continuar más tiempo. Una lactancia prolongada hubiera sido ideal.
Llevábamos ya un par de meses que apenas me pedía e incluso se podía pegar 3 días sin tomar pecho. Y he de confesar que por las noches aprovechaba y le metía la teta a traición para aliviar la congestión y, para ser honesta, sentirme yo mejor emocionalmente. Porque sí, porque me resistía a que esto acabara. Pero era una locura, si ella no quiere más yo no puedo forzar.
Es cierto que el destete ha sido de la mejor forma posible. Ella ha ido poco a poco saltándose tomas, a su ritmo y por propia voluntad. Y al fin y al cabo, eso es lo más importante, que ella sea quien lo haya decidido.
A pesar de que ya hace una semana que toma pecho sí sigue buscando el contacto físico, ese refugio que no solo era alimento sino calor y consuelo. Aunque ahora ya da igual el mío, puede meter la mano por dentro de su padre, de su yaya o incluso ella misma. Vamos, para foto está sobándose las tetillas con una mano y con la otra el dedo en la boca.
Yo sigo produciendo leche. Es inevitable con tanto estímulo y tanto sobeteo, pero supongo que enseguida se retirará. Lo que ya no tiene sentido es intentar que ella vuelva a coger el pecho.
Me quedo con estos 22 meses de lactancia feliz, a demanda, en cualquier momento y en cualquier lugar. Gracias pequeña por habérmelo puesto tan fácil.
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Después de la operación pañal: “Mamá, voy al baño yo solito”

Este post se lo dedico a mis fieles seguidoras de la saga “historias de mierda“, que tanto se rieron a nuestra costa, y a las mamis novatas e ingenuas que se piensan que una vez superada la operación pañal todo es coser y cantar. ¡Y una mierda! Después de la operación pañal toca el “mamá, voy al baño yo solito”.

Por cierto, si acabas de comer no sigas leyendo, déjalo para otro rato. Y si sigues leyendo es bajo tu responsabilidad. Luego no me cuentes historias de que llevas las tripas en la boca o de que se te ha cortado la digestión XD
En casi un año que ha pasado desde que decidimos quitarle el pañal al peque no nos hemos aburrido para nada. No por los pises, que no tienen ningún misterio, lo más inquietante puede ser una gotilla en la taza o todo lo más, en el suelo. Vamos, nada que me preocupe o que pueda hacer que me tire de los pelos.
Pero las cacas… ay las cacas… Para empezar, he de decir que mi hijo tiene el don de que le entre el arrechucho cagueril JUSTO cuando acabo de limpiar los baños. Da igual que los limpie por la mañana, a mediodía o por la tarde. Es acabar de limpiarlos y “mamá, me hago caca”. Mmpffhhhh pues caga, hijo, vete a cagar. Y diréis… ¿qué más da? Pues no me da igual. No sé como lo hace pero no atina en el agüilla, sino que deja todo el refregón en la cerámica del trono. Jamás en la vida he usado tanto la escobilla del wc como ahora, vamos, de hecho, creo que en 7 vidas mías no alcanzaría semejante nivel. Mi escobilla de diseño, de casi 100 pavos, que me la compré en un ataque de locura cuando me compré el piso con el único fin de no usarla nunca. En fin…

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Fuente: http://es.123rf.com/

Entre unas cacas y otras te llega el día que oyes:
– Mamááááááááááááááááá. SOCORRO!!!!!
Y como cualquier madre abnegada, vuelas por el pasillo para ver qué ha pasado. Horror de los horrores, no puede ser. Te encuentras con que tu churumbel se ha intentado limpiar él solito sin ningún éxito, ya que te entrega un trozo de papel limpio y a cambio su manita está rebozada en mierda. Y encima, como se ha apoyado en el wc para no perder el equilibrio, ha dejado rastros por doquier. Qué alegría.
¿Puede ser peor? Pues no lo sé. La última fue hace unos días. No sé qué le dio por el papel higiénico pero cogía el rollo y se lo fundía en un plis cada vez que iba al baño. Pues pasó lo que tenía que pasar. En mitad de la comida dijo que se iba a hacer pis. Ok, sin problema. Oye, ¿has cogido solo un trocito de papel o uno muy grande? Y con cara pícara decía que solo un poquito. Nada más acabar de comer vuela a “descomer”. Y cuando dice “papáááááá”. Jijijiji todo tuyo, Costillo. 
Y Costillo se encontró el marronazo, nunca mejor dicho. Después del pastelón había tirado prácticamente el rollo entero de papel higiénico con el maravillo resultado de que al tirar de la cadena el nivel de agua subía y subía con todo su contenido. Arggggg. Casi muero cuando vi eso. Lo que más me aterrorizó fue pensar que hubiera embozado el inodoro y que eso se quedara así hasta que viniera un fontanero a desatascar.
Saqué al niño del baño para llevarlo a limpiar al otro y dejé la faena al padre, que para eso es el hombre de la casa. Mientras juraba en hebreo oía el repiqueteo de algo en la cerámica del wc. Acabamos a la vez.
– ¿Se ha ido todo eso?
– Si,cariño. Pero me he cargado la escobilla.
La escobilla. Mi escobilla carísima de la muerte. Ay que me da un parrús. Pero ahora mismito, tal como estoy escribiendo, me está viniendo a la mente mi querido seguro de hogar a todo riesgo, así que buscaré tiquet de compra a ver si apaño algo.
Moraleja: Ni de coña pienses que una vez acabada la operación pañal has acabado de limpiar mierda. La del pañal estaba concentrada por norma general en un único lugar. A partir de ahora puedes limpiar mierda hasta de las baldosas del baño. ¡Buena suerte amigas!
Si no queréis perderos mis locuras podéis seguirme en facebook aquí.

Blog de la semana: Un chupete para mamá

Todos los domingos cuando me pongo a elegir el blog de la semana acabo loca perdida. Este, no, este otro, no, mejor aquel. Y es que quisiera hablar de todos los blogs que tengo en la lista de pendientes, pero no puede ser, tiene que ser uno por semana. Y esta semana le toca a Un chupete para mamá.
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Esther es la autora del blog y mami de un niña guapísima, y como a tantas otras nos ha pasado, ha sido la maternidad la que la ha llevado a escribir un blog. Pero ojo, que aquí hay mucho mucho nivel. Esta mami, licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas, escribe genial. No solo tiene un contenido muy apetecible sino que además está todo muy bien redactado. Es de esos blogs que enganchan y que saben a gloria (ya sabéis… sin faltas de ortografía, bien estructurado…).
Además, lo que me gusta mucho es que es muy activa en las redes sociales y en su fanpage de facebook siempre encuentro artículos suyos o no que están genial y que merecen la pena leer.
Si no la conocías ya sabes lo que toca, date un paseo por su casa que seguro que estará encantada y te lo agradecerá.
Mola, ¿verdad? Si queréis aparecer en otras publicaciones del post de la semana símplemente déjame un comentario. Y de paso déjame un comentario diciéndome que te ha parecido Un chupete para mamá.