Otitis testicular: mi niño no me escucha

Aún recuerdo muerta de risa el día en que al ir a recoger a mi hijo a casa de los abuelos, mi suegro, muy serio, me dijo que tenía que llevar a mi hijo al médico.
– ¿Por qué?? – pregunté yo preocupada -. ¿Ha pasado algo?
– Es que el niño no oye bien. Cualquier cosa que se le dice contesta con un “¿eh?” o “¿qué?
No pude evitar una sonrisilla mientras le decía:
– El niño lo que tiene es otitis testicular.
Mira… ese abuelo al que se le arrasan los ojos al oír mis palabras. Ese temblorcillo de labios. Esa cara de pena suprema. Y con un hilo de voz consiguió decir:
– ¿Y eso es grave?
Aquí ya no pude más. Pensaba que literalmente me iba a mear de risa.
– ¡El niño no tiene nada! ¡Lo que pasa es que escucha lo que le sale de los cojones!
Y es que, queridos lectores, el 99,9% de los infantes sufren de este mal, llamado otitis testicular, que no es mal para ellos, pero sí para los que tenemos que lidiar día tras día con los “¿Eh?, ¿qué?, ¿cómo?” e infinidad de variantes de muletillas que vienen a indicar que nuestros hijos no tienen ningún interés en lo que les estamos contando.
otitis, otitis testicular, problemas de audición, falta de atención
Además, es un mal que afecta a niños y niñas de todas las edades por igual, y si nos ponemos sexistas, de la misma forma que hablamos de otitis testicular para los niños, podemos hablar de otitis vaginal para las niñas, o lo que es lo mismo, que escuchan lo que les sale del coño.
Porque no es lo mismo oír que escuchar. Ni de lejos. Oír oyen de puta madre. Los sonidos les llegan de forma melodiosa al oído. Pero escuchar o atender a lo que los adultos tengamos a bien decir es otra cosa.
Un día lancé la pregunta en la página de facebook, a ver si es que mi hijo era un pasota o era algo generalizado y todos, repito, todos, coincidieron con que los peques sufren otitis testicular en mayor o menor grado. E incluso parece que en algunos casos empeora con la edad. La verdad es que a la vez que me hacía gracia me hizo estrujarme los sesos para buscar una solución.
Hagamos la prueba o experimento.
– Adrián, vamos a vestir para ir a comprar.
– ¿Eh? – sin levantar la vista siquiera de lo que esté haciendo en ese momento.
– Que si nos vestimos para ir a comprar.
– ¿Eh?
– ¿Quieres venir a comprar conmigo?
– ¿Eh?
– Que si quieres una chuche, cariño.
– Sííííí, por favor, mamáááá! – ¡Hostias! Hasta levanta la cabeza y establece contacto visual.
EUREKAAAAAAA, ¡¡¡que repiquen las campanas!!!! Habemus solución. Algo así como utilizar SEO pero aplicado a la maternidad, buscando posicionamiento en esos cerebritos de nuestros retoños. Sólo hay que usar palabras clave que llamen su atención. Caca, culo, pedo, pis. 
Pero ojo, usadlas con cordura. Cualquier uso en la vía pública delante de chorrocientas personas puede dar pie a que se desconojonen de nosotros o bien que piensen que tenemos el síndrome de Tourette. ¿Qué palabras son mágicas para vuestros hijos? Pues usadlas.
¿Tus hijos también sufren de otitis testicular o vaginal? ¿También pasan de lo que decís? Si es así, comparte este post, que todos sepan que no estamos solos XD.
PD. Mi marido dice que lo ha heredado de mí, que hablar conmigo es como hablarle a la pared. Sortijas, pendientes, bombones… podrían ser buenas palabras clave para llamar mi atención.

22 Replies to “Otitis testicular: mi niño no me escucha”

  1. jajajajajaja lo que he reído! Yo estaba toda preocupada con el título diciendo "ay, madre y esto existe-?". Perdóname, sabes que soy guiri.
    Que jartá de reír!
    Como todos los niños, son la leche. Saben más que una!
    Por cierto, que blog tan bonito! Como su dueña, claro. Un besazo!!!

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