El caos se aloja en mi casa

Desde que fui a buscar a mi hijo al cole el viernes a las 5 esta casa ha sido el más absoluto caos. No es que de normal sea un museo, ni de lejos, pero vamos, que un momento dado, cuando ya estoy desbordada, podría decir que mi casa es el séptimo círculo del infierno.
Como os digo, esto empezó el viernes por la tarde. Se pasaron los titos también a buscar al sobri y  a echar la tarde, y mi hijo, que se vuelve loco con su tito, se revolucionó más de lo normal. No pasa nada, es lo habitual, lo que pasa que a mi este fin de semana ya me pesa. Cuando conseguimos llegar a casa después de carreras, saltos, gritos, voces y demás comparsa, sus nervios y algarabía le hiceron desmontar la casa. Tirando juguetes al aire, detrás del televisor, una caja de galletas recién abierta tirada por el suelo y luego pisoteada… Estábamos tres adultos y no había forma de frenar a mi hijo querido. No digo más.

Mi cuñada haciendo fotos del cuarto del niño para enseñarlas, porque si no la gente no se lo cree. De hecho, me comentaba mi cuñada que una amiga suya, leyendo el post de El lado oscuro de mis hijos (lo podéis ver aquí), se quedaba alucinada. Decía que yo tenía que ser muyyy tranquila y que a ella le hubiera dado un algo ya… De tranquila nada. Cada día el tic del ojo lo tengo más pronunciado.
Después de la tarde que me dieron, porque la pequeña también se contagió del desenfreno… no quisieron cenar, y de verdad que pasé olímpicamente de insistir lo más mínimo. Entre el trancazo que llevaba, lo mal que me encontraba y el día tan tan largo, los metí a la cama sin cenar. Menos mal que no tardaron mucho en dormirse, porque yo estaba para el arrastre.
Pero el sábado no fue mucho mejor la cosa. Muchos ya habréis vistos las fotos que subí a las distintas redes sociales. Caos y más caos y sudores fríos. Mientras Costillo estuvo en casa la cosa más o menos se sobrellevó, pero en el momento que se fue a trabajar a las 13:30 todo se vino abajo.
Patatas danzando por el pasillo, riñas, portazos y peleas, juguetes esparcidos por doquier, migas de magdalenas hasta el infinito y más allá. Si sólo hubiera sido esto me hubiera dado con un canto en los dientes. Pero no. Más caos, más horror, muerte y destrucción.
– Mamá, voy a hacer caca, pero tú no entres. Vete, vete.
Ainssssss, voy recogiendo la casa, que luego vienen los abuelos y me da hasta vergüenza. Y de pronto oigo ruidos de cajones. No jodas. Voy corriendo al baño. Y ahí estaba mi hijo, con el orinal lleno y con las manos llenas de lápices de ojos y pinturas varias que había sacado de un neceser. Neceser que había tirado al suelo, junto con parte del contenido del cajón, mi cepillo del pelo y alguna cosa más.
Intento no enfadarme, le limpio y lo siento en el bidé para lavarle. Y justo aparece la peque, gateando y directa hacia el rebosante orinal. En su avance movió con su manita el neceser que aún estaba en el suelo. Y lo vi. Menudo refregón de mierda. Hostia puta. NOOOOOOO. Fuera de aquí, no entres. Dejé a mi hijo levitando y sin hacer pie sobre el bidé, con el grifo abierto, saqué a la niña y cerré la puerta. Acabé de limpiar a mi hijo y acordoné la zona. Hasta que no me llegaran refuerzos iba a ser imposible limpiar eso. Respira, respira.
Les puse dibujos y les dí la merienda, a ver si conseguía 5 minutos de paz. Mientras cogía ropa para poner una lavadora oí un ruido de… maracas? un chapoteo? qué carajos…? Mi niña se lo estaba pasando bomba agitando el brick de zumo de su hermano (porque el suyo ya se lo había acabado) con una mano y con la otra extendía el charquito. Ay señor…
Cuando llegaron los abuelos se sorprendieron de verme en pijama aún.
– ¿Es que no tienes ganas de salir y despejarte un rato?
Lo que tengo que despejar es este caos absoluto. Que esto parece zona de guerra. Fuera de aquí. Todos. Ya. Y dejadme limpiar un rato. Que me da grima ver la casa que tengo. Y se fueron. Y pude limpiar. Y tuve que tirar el neceser a la basura. Y meter mi cepillo del pelo en lejía después de limpiarlo bien. No me dio tiempo a limpiar toda la casa, pero bueno, por lo menos algo más digna quedó.
Cuando llegaron del paseo bañaron a los peques y les dieron la cena. Y como yo seguía en modo turbo corriendo por casa como las locas, al ir a coger un pañal del armario de la cría me quedé con la puerta del armario en la mano. Justo me fue para que no se me viniera encima. Claro, es que si siempre he tenido brazos de leñador, desde que soy madre, con tanto llevar niños en volandas, tengo brazos de leñador culturista.
No podía pasar nada más. No, por favor. Pues sí. Por no discutir con mi hijo no le puse pañal para dormir, y cuando a eso de las 12 tuvo un terror nocturno y después de calmarle le quise tapar, vi que se había hecho pis. Ainsssssss. Levanta a Costillo para que te ayude. Trasladar al retoño y cambiarle el pijama y de mientras cambiar sábanas. Todo esto con el sigilo de un ninja porque la otra está dormida en la cama-patera. Y vuelve a traer al retoño al redil.
Hoy la mañana ha comenzado con mi hijo echando un buen chorro de aceite a mi café. Me he tenido que hacer otro. Y los he despachado de casa a los tres. He podido limpiar y hacer la comida. Ahora están durmiendo la siesta. Pero dentro de un rato vendrán los otros yayos, y esto volverá a ser el caos. Os dejo, que tengo que hacer un bizcocho. A ver si no le prendo fuego a la casa…
¿Vuestro fin de semana qué tal? Seguro que más tranquilo que el mio…

22 Replies to “El caos se aloja en mi casa”

  1. Vaya no te has aburrido nada!
    Te cuento algo que hago yo, por si ayuda: he pegado con celo cascabelitos (de los chinos) en la parte superior de todas las puertas de la casa, así puedo ir oyendo por dónde andan mis hijos aunque no le vea, si voy a remover la comida o cosas así. Me la lían igual, pero oír un cascabel me ha ayudado a prevenir algún que otro desastre.

    1. Aquí no me aburro nunca, ojalá. Pero bueno, para que pongas cascabeles tampoco es que tú tengas ocasión de aburrirte jajajajaja. El problema que le veo a esa idea es que mi hijo cogería el palo de la escoba y los intentaría tirar y me jodería las puertas, así que mejor no XD
      Besotes

  2. Jajajajaja mujer de fe, el del resto más tranquilo? Nada de eso, cuando eso no hay derecho con hijos, el que diga lo contrario MIENTE!! Pero todos formaríamos porque todos los caos del mundo fueran este, animo, nos queda un largo recorrido!

  3. Tienes que prohibir las visitas en casa!!! si cuando viene alguien se aceleran de esa manera queda con ellos en la calle y que te les devuelvan dormidos haber si así te dejan respirar un poco, no me extraña que tengas un tic y una parálisis!!! y encima de lo de la ventana ahora la puerta menos mal que no os pasó nada. Espero que por lo menos el domingo aunque empezara mal no fuera tan duro.
    Besazos.

    1. Por mi salud mental, si, debería prohibir las visitas peeero, es lo que hay… jajajaja Ostras ya no me acordaba de la mosquitera de la ventana, ¿eso cuándo fue? ¿el viernes? ainns señor, si es que se me junta todo jajajaja
      Besotes

  4. Mujer tienes que tranquilizarte aunque sólo sea por relajar el tic del ojo una mijita. Ya estuve viendo las fotos del "evento" por Twitter, cuando aquí el papá de la bichilla se quejaba del desorden y suciedad de nuestra casa por haber visto un pelo y una pelusa rodando juntos en el suelo. A mí no me gusta tener la casa desarreglada, pero es que una ya no da para más. O cierro los ojos o caigo en depresión profunda, y no está el mundo para aguantar mis lamentos, así es que así voy,ciega del todo ante el desorden.

    1. Pero realmente crees que me puedo relajar? Si me relajo un pelo me prenden fuego a la casa conmigo dentro! jajajaja. A ver, realmente no soy ninguna maniática de la limpieza, pero es que el sábado si llegan a aparecer los servicios sociales me quitan a los niños… caos absoluto y completo
      Besos

  5. Ay, pobre… debiste de acabar hasta arriba. Yo es que iba viendo la progresión de fotos en instagram y ya me solidarizaba contigo desde la distancia…
    Por cierto, que con lo de los brazos de leñador culturista me has matado, casi me meo de la risa jejeje

  6. ¡Vaya fin de semana! Vi las fotos por face pero no he podido pasarme a leerte hasta ahora, desde luego que tienes aguante yo a la segunda estaría ya de los nervios. Espero que el próximo sea más tranquilo y te dejen descansar un poco, Un abrazo!

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