Crónica de mi cumpleaños… ¿feliz?

El día 25 fue mi cumple. No esperaba nada especial porque ya lo había hablado con mi marido y además unos días antes me había comprado un capricho. No está la cosa para tirar cohetes así que ni fiesta ni gaitas. Un pastelito para nosotros cuatro y soplar las velas y tirando millas. Lo que sí esperaba, para ser honesta, era pasar un día relajado y feliz. Lamentablemente el destino tenía otros planes para mí.

Que poco después de media noche (de la noche del 24 al 25) mi hija querida se despertara con ganas de jarana al ritmo del baile de la croqueta por la cama, despertando mil veces a su hermano (ya sabéis…. cama-patera…) era el preludio de lo que iba a ser un cumpleaños estresante y poco lucido. Cuando por fin se volvió a dormir la niña de mis ojos y de corazón eran bien pasadas las 3. Un gusto,vamos.

Amanecemos bien prontito, of course, y me toca trote cochinero para vestirles y arreglarme porque justo ese día me tocaba hacer acto de presencia en la oficina del paro, y no para darme un trabajo para morirse de puro bueno, ni para regalarme una subida en mi prestación. Pero vamos, lo mejor fue el viaje en tranvía, donde mi adorado retoño se puso a hacer el mandril y en un ataque de infancia pura tiró su pelota pink por los aires dándole a una señora en toda la cabeza. Adorable. Memorable.
Si hasta aquí no hay bastante estrés, vamos a sumar que acabada esta gestión hubo que ir al encuentro de los yayos, que querían felicitarme en persona en un día tan especial. Y de paso alterarme aún más a las fieras con los corre-que-te-pillo. Por supuesto que mi hijo acabó saltando en todo charco disponible a su alcance y acabó pegándose un tozolón de padre y muy señor mío.
De vuelta a casa. Corriendo que hay que hacer la comida. Otra vez viajecito con gritos, lloros y pataletas varias tanto en el tranvía como en el autobús. Llegamos a casa. Mis nervios iban dando brincos ya. Despierto de malas formas a Costillo (el pobre había currado de noche) para que los atienda antes de que me de un “algo”. Y ahí, tras una breve meditación le dije: “Hoy cenamos fuera. No cocino esta noche. Un día es un día”.
Algo es algo…
A la tarde nos fuimos de paseo a un centro comercial, ya con intención de buscar un sitio para cenar. Después de pataletas de una, carreras tras el otro y mil nervios más acumulados, mi tensión empezaba a caer en picado, así que nos fuimos a cenar. Nada especial. Unos bocadillos y unas bravas y unos calamares para los niños. Qué horror. Esa mesa diminuta y cuadrada. Esa niña que con sus minibrazos llegaba una y otra vez a cuchillos, vasos y platos por más que los alejara de ella. Ese niño que se metía el pan un trozo de pan en la boca y otro trozo lo tiraba al suelo. Los me subo y me bajo de la silla. Yo con todo lo habido en la mesa apelotonado en mi sitio para evitar la masacre. Costillo cortando calamares a diestro y siniestro, alcanzando bebidas a unos y otros…
Cuando salimos del bar una mirada bastó para entendernos. Una y no más. No volvemos a comer fuera hasta que los niños vayan a la universidad. Eso sí, me quedo con la frase que me dijo al llegar al garaje de casa: “¡Qué barato cobran la guardería!”.

26 Replies to “Crónica de mi cumpleaños… ¿feliz?”

  1. Y mi marido se queja y eso que sólo tenemos uno. Con cada hijo nos tendrían que salir un par de brazos más, ¡madre mía qué estrés!. El próximo día te llevas a los abuelos de cena y mientras vosotros lo celebráis que te hagan de niñeros y les entretengan. Un besote y que lo puedas celebrar con más calma la próxima vez.

  2. Jajaja yo tampoco salgo a comer por ahí con los niños, justo por eso! En un año y medio he cenado fuera una vez, por mi aniversario, y dejamos a los niños con mis suegros una horita escasa. Tu tranqui que nos pasa a todas!!

  3. Jajajajaajaja. Me encanta la frase final! No somos conscientes del trabajazo que tienen en la guerde! Vaya cumple accidentado, pero bueno… eso va a días… Para la próxima que se los queden los yayos y Costillo y tú a cenar solitos. Un besazo y felicidades otra vez guapa!

  4. Menudo cumple!!! no me extraña que tiembles cada vez que tengas que salir de casa menudo viaje te dieron!!, ya queda menos para que vuelvan a la guarde y descanses un poco 🙂 para el próximo cumple pide que te lleven la cena a casa que por lo menos ellos estan en su ambiente y os dejarán cenar más tranquilos.
    Bsss

  5. Ante todo, Feliz cumpleaños (con atraso,la intención es lo que cuenta jeje) Buff…yo tampoco salgo mucho por ahí (entre la economia y el pq) lo mejor es celebrar en casa…preparar una cenita, un postre y a tirar millas.
    Besos!!

  6. Sí querías crearme estrés, lo has conseguido….. Pero ante todo, FELICIDADES!
    Qué día…. Lo siento muchísimo. Pero no dejaré que te leas el papá de Coquito porque si no, no me deja tener más hijos…. Jejeje
    Mucho ánimo

  7. ¡Felicidades! Nosotros aún salimos tranquilos con la bichilla porque sentada en su carrito o encima de nosotros aún se comporta pero entiendo que pronto empezaremos a vivir en este modo de desfase y se nos quitarán las ganas de alternar en bares.

  8. Muchas felicidades!! Yo también cumplo 32 para diciembre…
    No sabes lo que te he comprendido con lo de la cena… yo con uno sólo ya me agobio, cuando tenga dos no quiero ni pensarlo… Redondo mientras como está tranquilo, pero en cuanto llena la barriga… fiesta!!
    Por cierto, me encanta el mensaje de la nevera 🙂

  9. ¡Me ha encantado tu reflexión! jajajaja
    No te imaginas como te entiendo, de verdad. Nosotros hicimos el otro día 20 años como pareja, y decidimos celebrarlo comiendo fuera. Hacía tiempo que habíamos desistido, como tú, pero ya como las mayores tienen 7 y 5 años, nos decidimos. Fue un verdadero horror hasta que David que tiene 15 meses conseguimos que se durmiese, no quería comer, tiraba el pan, el bibe, no paraba quieto… Al final con un paseo se durmió y pudimos terminar la comida. Nos sorprendió que las niñas se comportaron genial (claro que fuimos a una pizzería y les encanta la pasta).
    Cuando tenga el pequeño 5 años, entonces anímate a probar de nuevo. Un beso

    1. Menos mal que me das esperanzas jajajaja, pero claro, tu casi casi tienes dos señoritas ya 😉 Dentro de un tiempo igual nos animamos a probar, de momento se me han quitado todas las ganas de salir de golpe.
      Un besoteeee

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