Mi niño no me caga. Qué manía con meterle cosas por el culo

Vale sí, escribo rebotada, lo reconozco. Acabo de leer un post donde se indica claramente que a un bebé lactante hay que “ayudarle” si no ha cagado en dos días. Y es que si hay algo que pueda preocupar más a una madre que la forma, color y olor de los regalos de sus retoños es que un día no cague, ni al otro, ni al otro…
Lo primero que hay que hacer es distinguir claramente a los lactantes de LME de los de LA, y aun asi, con los segundos no hay problemas tampoco en que estén unos días sin hacer. Palabrita.

Un bebé de LME puede estar 20 días sin cagar. En primer lugar porque la leche materna apenas genera residuos y en segundo lugar porque la leche materna es de fácil digestión, por lo que generalmente se absorbe todo.
A mi lo que me ofende es el que hay que ayudar, el conseguir que haga caca. No entiendo qué extraña obsesión hay por meterle a un bebé algo por el culo. Me da igual un enema, que un supositorio, que un bastoncillo, que un “loquesea”. Los culos de los bebes se dejan en paz. Su esfinter es inmaduro y aún no controlan el poder relajarlo para dejar salir las heces, y cuando les ayudamos precisamente hacemos lo contrario, porque así ellos no toman el control de su cuerpo, por lo que les acostumbramos a que tengan que recibir esa ayuda constante para defecar.
No se de donde narices vendrá esta manía, pero desde luego debe ser una pregunta ancestral porque con mis dos hijos la pregunta diaria de los abuelos era: “ha hecho cacas hoy?” pues no. “Oyeee, que ya van 3 días, no le llevarias al médico?” pues tampoco. Y a la semana tampoco, y a los 10 días tampoco. “Oyeee, a ver si le va a pasar algo!!” Si, pasará que cuando relaje el culo me llenará tres pañales de golpe y saldrá todo en plan manga pastelera… 
Me he hartado de oír y de leer burradas sobre meter perejil, cerillas, la punta del termométro…. ¿Pero en qué estamos pensando? A mi no se me ocurre meterme un termómetro por el culo. Y ya aluciné hace unos días cuando una madre contaba que lo había hecho con uno de mercurio y luego se dio cuenta de que estaba roto. Puesto de honor en el ranking, oiga.
Ya bueno, pero es que un supositorio o un enema…. pues tampoco. Los pediatras NO LO RECOMIENDAN. Y no lo recomiendan porque las mucosas del ano son muy frágiles, porque las podemos dañar y hacer escoriaciones, porque no están indicados para el tiempo de los bebés lactantes y PORQUE NO ESTAN ESTREÑIDOS, así que no es necesario. Sólo hay que estar un poco actualizado para saber todo esto. Si quieres ayudar a tu bebé, hazle la bicicleta con las piernas, dale masajitos en la barriga, ponle en posición ranita… hay otras formas antes de agredir a tu bebé. Porque lo siento mucho, para mi es una agresión en toda regla.
Que no digo que no existan casos de estreñimiento en lactantes, que los habrá, pero que lo diagnostique un pediatra, que para eso ha estudiado, y no la abuela o la vecina del quinto por muy madres que hayan sido antes de ser abuelas.

Cómo cargarse una lactancia con unas simples frases

Dile a esa madre, recién parida, que su hijo pierde peso porque no tiene leche. Por todos es sabido que nada más dar a luz la leche brota cual manantial. sin más. Y que el calostro de nada sirve, ni alimenta ni protege.

Dile a esa madre, cuando veas llorar al bebé, que su leche no vale, que no alimenta, que el bebé se queda con hambre. Así minas su moral y autoestima haciéndola creer que su cuerpo no funciona.

Remátala y dile que tiene poca leche, que le ayude con un bibe. Y entonces, en poco, tendrás razón, porque todo lo que le metes de bibe lo deja de producir la madre. 

Pregúntale si va a ir enseñando las tetas en cualquier parte, criminalizando su maternidad y haciéndola ver como algo obsceno.

Al cabo de unos meses, dile que ya lo que le sale es agua y que no tiene sustancia alguna.

Y un poco más adelante, cuando ya no te queden recursos, dile que su bebé es muy mayor, que lo que tiene es vicio. No hay ninguna necesidad de contacto y amor en el seno materno.

Hay veces que es mejor callar pero hay personas que no callan ni a tiros. Lo peor de todo es que estas perlas te las dicen cuando mas vulnerable estás, cuando tus hormonas están revolucionadas, cuando estás agobiada, cuando tienes dudas, cuando estás cansada, muy cansada…. Todo se soluciona con el bendito biberón que te empeñas que tome mi bebé, porque sacia más, porque lo puede dar cualquiera, porque, porque…. Es que acaso te llevas comisión por los botes de fórmula?

Estas son  unas pocas frases que he sufrido en mis carnes, y hay mil mas seguro. Y pueden caerte desde cualquier parte: familia, amigos, personal sanitario poco actualizado, la vecina del quinto… Cualquiera que con poco sentido común se crea con derecho a hundirte en la miseria, a poner en entredicho tus convicciones y decisiones y a darte consejos que ni pides ni necesitas.

No son pocas las que flaquean ante estas bombas. Pero conmigo no vais a poder. Estoy muy a gusto con mi maternidad y con ese instinto animal de alimentar a mis hijos. Confío plenamente en mi cuerpo y en su capacidad para crear vida. Y no, no me importa lo que pienses ni lo que digas de mi. El destete será cuando tenga que ser y no antes.

Alimentación complementaria. Cómo, cuándo y por qué

A muchas mamás y papás nos llega un momento en el que nos surge la gran duda de cuándo introducir la alimentación complementaria a nuestros bebés. Y por supuesto que al “cuándo” se le une el “cómo” y el “por qué”. Preguntas con mil respuestas contradictorias que no hacen más que generar angustia y preocupaciones. Si hay algo con lo que tengo la conciencia limpia y tranquila en mi maternidad es con el tema alimentación, a pesar de que el “cuándo” lo he empleado en distintos tiempos para cada uno de mis hijos.
 
Lo principal y que hay que tener muy claro es que la OMS, la AEP y Unicef repiten hasta la saciedad es que la lactancia debe ser en exclusiva hasta los 6 meses. Ya no entro en teta o biberón, pero que sea lactancia. ¿Entonces por qué hay dudas sobre el cuándo introducirla? Pues por el continuo bombardeo que sufren las madres de papillas, purés, gluten, no gluten…. Empezamos sobre todo con las abuelas, y sus “cuándo va a comer este niño algo más? yo con ese tiempo ya os daba puré y zumos (por ejemplo)”. O “¿Por qué no le das una papilla de cereales para que engorde un poco? A tí te daba unos platazos… y te los comías la mar de a gusto”. Y ya si vas al super y empiezas a ver alimentos preparados que ponen “a partir de 4 meses” la confusión mental es de escándalo. Pocas cosas he tenido tan claras en mi maternidad como que lo que se hacía antes es pasado y que las recomendaciones que se dan ahora son el presente, quizá porque antes no había los estudios que se tienen ahora…. quizá… Y que las casas de alimentos para bebé no ponen a partir de 2 meses porque está prohibido, que si no, lo pondrían. Ellos ganan dinero con esas papillas y potitos, claro que van a poner lo mínimo legal, que son los 4 meses.
¿Entonces qué hago? Pues desde luego lo ideal es que el bebé siga su lactancia durante los 6 primeros meses, que tiempo tiene de sobra para empezar a comer. Además de que por norma su sistema digestivo es inmaduro y que fisiológicamente no necesita más nutrientes que los que aporta la lactancia. ¿Por qué el límite de los 6 meses? Porque en un momento dado, las reservas de hierro del bebé se acaban y es entorno a esta fecha, por eso es necesario incluir el hierro en la dieta. Pero claro, también soy partidaria de escuchar al bebé, puede estar preparado para comer antes o después. Hay bebés que con 5 meses quieren comer y hay otros que con 8 no, pues no pasa nada.
 Yo entiendo que hay casos y casos, por eso he seguido caminos distintos con mis dos hijos. Mi hijo mayor se lanzaba a por la comida con 4 meses y medio, y con ese tiempo se matenía sentadito y coordinaba muy bien. Bueno, pues vale, pues porque se coma un plátano, una galleta o un chusco de pan no pasa nada. Eso sí, primero la toma correspondiente antes de darle cualquier otro alimento, que para eso se llama alimentación complementaria y no sustitutiva. Y sin embargo mi hija ha empezado más tarde.
¿Y con qué empiezo? Aquí el debate es infinito, y según el pediatra que te toque o la mamá con la que hables te dirá una cosa u otra. Según los estudios más recientes a partir de los 6 meses pueden comer de todo y en el orden que se quiera, con la excepción de verduras de hoja verde, pescado azul grande (pez espada, atún rojo…), frutos secos enteros y miel. Ya no vale lo de primero las frutas, luego la verdura, que hasta el año ni huela el huevo…. Las cosas con cabeza, eso sí. Si hay una antecedente directo de una intolerancia o alergia alimentaria no le voy a enchufar ese alimento a la primera de cambio. ¿Los alimentos de uno en uno? Uf que aburrido y eterno, no? Yo aún no conozco a nadie que le tenga alergia a una patata cocida, para qué se la quieres dar triste y solita? Reconozco que aquí somo muy valientes y que apenas hemos introducido alimentos aislados. Aquí de lo que hay en el menú comemos todos. Y sí, el huevo se lo he metido a ambos a los 6 meses y se comen las tortillas de patatas que da gloria verlos.
Y como comemos todos el mismo menú no hay purés. Los bebés aprenden a comer viendo comer y viendo lo que comen los demás. La comida ha de ser un ejercicio social. Todos a la mesa y buen provecho!! Entiendo perfectamente que hay madres que se horrorizan al pensar en darle un trozo de comida a su bebé. Cada una que haga lo que le deje más tranquila. Entre el puré y el Baby Led Weaning hay un mundo infinito de formas de dar la alimentación complementaria, no pasa nada. 
Para mí lo fundamental es que mis hijos disfrutaran de la comida y no fuera la hora de la tortura, tal y como me ocurría a mi de pequeña. ¿Cómo no iba a ser la hora de la tortura si me daban de comer sola, un puré intragable y encima con amenazas? Cambia la cosa cuando los niños se sientan a la mesa, ven comer a los mayores, les dejas tocar la comida, que conozcan texturas, sabores…. que disfruten. “No te saques la comida de la boca, marrano!!”, le decían a mi hijo sus abuelos al inicio de la alimentación complementaria. ¿Cómo no se la va a sacar si le pretendes dar una cucharada tras otra como el que engorda a un pavo?? A su ritmo…. si no importa qué cantidad coma, su alimentación principal es la lactancia. Es que se mancha o lo mancha todo… ¿y qué? 
Lo reconozco, tengo 31 años y sigo siendo horrible para comer. Mis hijos, con 26 y 8 meses respectivamente, comen de todo y disfrutan con la comida. Por fin hay algo con lo que no tengo ninguna duda de que lo estoy haciendo bien.

Después de parir: la cruda realidad

Después de una larga espera tienes por fin a tu bebé en
brazos. Lo miras, lo tocas, lo besas… Quieres grabar cada detalle y
cada gesto por siempre. Casi no crees que algo tan maravilloso pueda
estar ocurriendo.
 
Pero qué pronto acaba esta idílica situación… Al poco de
instalarte en tu habitación, intentando descansar un poco del esfuerzo y
trabajo que ha supuesto el parto, comienza a llegar un desfile de
visitas como si de Los Reyes Magos con todo su séquito de pajes se
tratara. Algunas visitas las esperas como normales: los amorosos yayos y yayas, recién estrenados titos y titas… Alguna amiga íntima de la reciente mami… Pero ya!!!
En mi primer parto casi no me podía creer que viniera a verme
gente con la que tenía cero relación y a alguna ni siquiera la conocía. El
aguantar palabras de mi madre como: “Van a venir Fulanita, Menganita y
Zutanita a conocer al niño y traerle un regalito. Pon buena cara”.
Ommmmm. Y qué carajos pintan aquí cuando hace años que no las veo?, y
quién narices es Zutanita????? Que ponga buena cara???? Por qué?? Para
que me traigan una mierda con lacito que yo no he pedido y ni falta que
nos hace??? Yo quisiera saber qué pasa por la mente de estas personas
para molestar a una recién parida a tan alta escala.
Cuando acabas de parir, por lo menos en mi caso, éstas cansada, no
tienes el mejor aspecto del mundo, sangras copiosamente….. A mi no me
dejaban ponerme ni las bragas de rejilla que venden para el postparto de
la cantidad de puntos que llevaba, por qué tengo que mostrar a nadie mi
lamentable situación?
Y ya no solo por la mami… En qué piensa la gente para manosear y coger
en brazos a ese bebé recién nacido? Venga gérmenes!!! Para ir
curtiéndolo desde bien pronto será, y ya de paso atrofiarle el sentido
del olfato por el litro y medio de perfume con el que se han bañado
antes de ir de visita al hospital.
Y llega el momento en el que te dan el alta. Aquella imagen que tienes
grabada en tu mente de portada de revista con la famosilla de turno
posando con su bebé de una forma radiante choca con tu triste realidad.
Que sigues luciendo una barriga como si siguieras estando de 6 meses.
Lejos del glamour de la portada de revista tú llevas un pelo como si te
lo hubiera lamido una vaca. Y lo peor de todo: sales de la protección
del hospital para quedarte a solas con tu bebé y todas las dudas del
mundo. Y ahora qué? Ahora intenta meter en el coche los trescientos
regalos que te han llevado al hospital, tu bolsa, la del bebé y los
centros de flores. 
Llegas a casa y piensas “Por fin. Paaaaaz”. Ja. Poco
después de llegar comienzan a sonar los teléfonos. Claro, esas personas
respetuosas que no han querido ir al hospital por no molestar ahora se
autoinvitan a tu casa para hacerte una visita. Que en casa no
molestan… Una que ya lleva unas horas sin los calmantes en vena, que
los puntos empiezan a parecer agujas candentes, que empiezan a aflorar
nervios mezclados con hormonas y miras alrededor el polvo de los 3 días
que no has estado en casa, así como pelos varios de los dos gatos que
tienes. Y como te puede la vergüenza te pones a adecentar la casa
mientras tu cuerpo grita por el exceso.
Y ya cuando alguna de esas personas te dice “voy, te tengo
al niño y así tu puedes cocinar, lavar ropa…”. Por que no me rematas?? 
En mi segundo parto no pasó nada de esto, ni hablar. Creo
que fui muy clara cuando dije que no quería visitas. Y mi bendita suegra
estuvo un montón de días viniendo a mi casa a atendernos, lo que
agradecí infinito porque me descargó de una parte importante de la faena
y me ayudó a recuperarme.
Una cosa está clara después de lo vivido: no se visita a una parturienta salvo petición expresa de la misma. Y pido perdón por las visitas anteriores a mi situación vivida. Lección aprendida

Horquillas para el pelo del bebé

La verdad es que mientras mi hija ha sido más chiquitina me he resistido a ponerle adornos en el pelo. Me daba un poco de miedo que con el pelo tan finito que tienen los bebés se le pudiera desprender y que acabara en su boca. Ya sabéis, miedos varios que tenemos las madres….
Pero desde hace un tiempecito ya no me he podido resistir… y es que la parte de mujer a veces puede más que la de madre… Por la cabecita de mi niña, que ahora tiene 8 meses, han pasado turbantes, cintas elásticas y horquillas varias y coleteros. Y está monísima, qué voy a decir yo que soy su madre…
Cuando salgo a centros comerciales miro a ver qué cositas puede haber para mi niña y la verdad es que salvo el caso de los turbantes rara vez me animo a comprar nada, y es por la sencilla razón que pienso que lo que venden también lo puedo hacer yo.
Y efectivamente, hoy que me han dejado un ratito de paz he cogido material que ya tenía por casa y he hecho un puñadito de adornos para ir variando de accesorios. Son muy sencillitos y se hacen en plis, pero la verdad es que puestos en el pelo quedan muy resultones.
Lo único que hace falta son clips o pinzas y algún adorno bonito o simpático que tengamos por casa y simplemente pegar. Yo he usado silicona líquida que da muy buen agarre y es muy limpia y fácil de manejar. Y desde luego más barato que comprar los adornos para el pelo en las tiendas.

El primer portatil de mi niño: SpiderMan Lexibook Laptop Master

Si me llegan a decir antes de ser madre que le iba a comprar el primer ordenador portátil a mi hijo con 26 meses no me lo hubiera creído ni loca. No es una edad adecuada para que un bebé tenga semejante aparato peeeeero…. me ha podido la desesperación. A fuerza de golpes y tirones me faltan un buen puñado de teclas en mi portátil, de hecho, es toda una hazaña escribir con el teclado en las condiciones en las que está. Así que se me presentó una buena oportunidad y la aproveché.
Me llegan correos de chorrocientas paginas estilo Privalia, MeQuedoUno, Vente Privee, etc y es que me encanta cotillear por si surge algún chollo de
verdad. Y estas navidades vi el CHOLLO. Estaba cotilleando en BoutiqueSecret (ya sabéis, el club de compras inteligentes para mamás) y de pronto vi un portátil a 32,90€, de 200€ que costaba.
“Esto tiene que ser una errata”-pensaba yo. Ya sólo porque era de
Spiderman (que vamos, no me apasiona) y no nos vamos a engañar, los productos de licencias
suelen estar subiditos de precio. Me pongo a mirar las especificaciones.
Coño, que es un ordenador de verdad, con Windows, WiFi y que funciona.
“Marido, mire usted esto!, que a mi se me tiene que escapar algo”. Pues
no, era un portátil de verdad, muy justito pero para un niño que más
da??? Si yo lo unico que quería era algo donde viera los Cantajuegos y
los vídeos de los colores en ingles (y que mi portátil dejara de sufrir
esas diminutas pero letales manos).

He de decir que por una mala experiencia en esa web me costó un poco decidirme, pero compré, pagué y hoy ha llegado!!!
No puedo estar más encantada! Efectivamente es un ordenador para niños, que no para bebés, de 7 pulgadas y como dijo mi marido, pues muy justito, tenéis todas las especificaciones técnicas aquí, pero lo más destacado es que tiene traductor de 6 idiomas, un montón de fichas para varias asignaturas, juegos y control parental. Pero bueno, que a mi lo que me interesa es el reproductor de vídeo para meterle sus canciones favoritas y que nos deje un rato en paz se lo pase bien.
Lo que más me ha sorprendido es que en la web de lexibook está a 199,99€ y desconozco si se podrá comprar más barato en otro sitio, pero lo que es seguro es que me he llevado un chollo chollo y espero que a partir de ahora pueda hacer uso de mi portátil sin tener que coger turno. Así que vamos a ir metiendo vídeos y que esta tarde lo pueda utilizar!