Salas de lactancia ¿Uso obligado??????

El tema de la lactancia en público y el uso de salas de lactancia es un tema que genera mucha polémica y levanta pasiones sobre todo de las que somos más debotas de normalizar la lactancia allá donde vamos.
El motivo de este post no viene sólo por todas estas mamás que han sido discriminadas de lugares públicos, llegando incluso a invitarlas a irse de dichos lugares y a hacer uso de las salas de lactancia, viene porque la semana pasada, estando en el grupo de apoyo a la lactancia de mi centro de salud, una mamá soltó una perla que hizo que me chirriara hasta el alma. Precisamente estábamos hablando del hecho de que puedan echar a una mamá por estar amamanto a su bebé cuando esta mamá dijo: “Es normal que te echen de una tienda cuando en los centros comerciales hay salas de lactancia…”. Si llego a ser un gato del bufido que pego peino a todas las presentes. ¿Cómo que es normal que te echen? ¿Por qué hay que usar las salas de lactancia? ¿Y lo suelta una que cinco minutos antes estaba con la teta fuera???? 
En primer lugar las salas de lactancia son de uso voluntario, no obligatorio. Aquí una, como mami primeriza que fué, hizo uso abundante de las salas de lactancia. Yo he volado por los centros comerciales con un hijo berreando en brazos cual jugador de fútbol americano, esquivando a personas y al grito silencioso de “aparta-coño-no-ves-que-voy-con-prisa!!”. ¿Y para qué? Para encontrarme que la ansiada sala de lactancia estaba ocupada y que no podía hacer uso de ella. ¿Y ahora qué? Tú sigues con tu bebé llorón y hambriento. Explícale que hay que esperar a que otros bebés acaben. O bien, tienes suerte y la sala de lactancia tiene un hueco disponible. Entra y disponte a respirar el aroma embriagador a horas y horas de pañales sucios. 
En segundo lugar si la OMS, la AEP y Unicef dicen que la lactancia materna ha de ser a demanda, lo que implica que sea cuando pida el bebé, no cuando al “público” le parezca bien, correcto o bonito.
En tercer lugar los derechos del niño prevalecen sobre cualquier otro, así que nadie nos puede decir aquí no puede darle de mamar. No sólo sí podemos sino que si el bebé lo necesita, debemos. Da igual la tienda de ropa, supermercado, bar o el local que sea, si la criatura tiene hambre nadie puede ir en contra de su derecho al alimento.
Y en cuarto lugar, no me da la gana usar las salas de lactancia. Ya no. Porque son básicamente “cuartos de baño” para bebés donde han puesto algún sillón. Porque la higiene es mínima. Porque huelen mal. Porque no siempre están disponibles. Y porque como estoy muy cómoda con mi maternidad no necesito ningún lugar especial para alimentar a mi bebé. Porque si mi bebé tiene hambre no veo razón para hacerle esperar. Porque me la trae al fresco lo que la gente pueda pensar. o decir. Y así mil razones más.
Quede claro que respeto a toda mamá que necesite hacer uso de las salas de lactancia, bien por pudor, porque le es cómodo o por cualquier motivo. Pero que no me digan que es obligatorio y necesario porque con no trago con eso. Lo que es necesario es normalizar la lactancia y que nadie se escandalice por el cuarto de teta que se pudiera llegar a ver. Que el hecho de que un bebé sea alimentado sea algo natural y normal en cualquier lugar y cualquier situación. 
Está claro que queda mucho camino por recorrer para que la lactancia vuelva a verse como algo normal y no como algo que hay que esconder en ninguna sala. Mientras tanto seguiré alimentando a mi hija allá donde lo necesite. Y si alguna mamá es discriminada le invito a compartir su experiencia con www.lactanciaenlibertad.org una asociación de la que hablaré otro día y que sin duda hace mucho por normalizar la lactancia.
¿Y tú? ¿Usas las salas de lactancia o estás cómoda en cualquier lugar?

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