Crónica de una madre colapsada

Ser madre puede pasar de ser algo divino y maravilloso a convertirse en un campo de batalla donde parece que todas las bombas le llegan a una. Decir que estoy pasando unos días malos es decir poco, pero es que hace un rato he llegado ya a las lágrimas.
Tener dos bebés que no se llevan ni 18 meses no es fácil, pero si encima están malos y por extensión alterados el desastre se avecina. Aquí tenemos un panorama de mocos, sueros, mascarillas, toses, lloros… que sumado al cansancio habitual del día a día hace que tenga los nervios a flor de piel.
Adrianeitor es una máquina apisonadora sin fin que se despierta nunca después de las 7 de la mañana y que no para ni por equivocación. El correr tras él por toda la casa para que desayune y conseguir vestirle mientras salta en la cama y yo de mientras haciendo contorsionismo para ponerle los calcetines es una hazaña agotadora. Cuando al final lo consigues y lo empaquetas para la guarde aún no has cerrado la puerta de casa y se pone a llorar la otra, vamos, que le coge el relevo. Ni café.
La otra que lleva unos días que es Doña Protestona. Le das el desayuno, la aseas y cuando ya está tranquila te dispones a hacerte el ansiado café. Café que te acabas tomando de trago (si te lo tomas) porque nada más hacerlo ya te vuelve a reclamar. Llevamos unos días… que no aguanta sola ni medio minuto. Entre quitar mocos, cambiar pañales, teta y más teta y juegos se va la mañana y no has hecho NADA en casa. Y claro, todo se acumula, una que está 24 horas al día pegada a la nena a solas o con los dos, y te llega el padre por la noche y te pregunta que qué pasa que no hay tenedores limpios. Pues no hay, no. Llevo dos días sin poner el lavavajillas. 
Que te llueven consejos sin pedirlos y aun encima oyes “es que todo es cuestión de organizarse”, o “¿no duerme siesta la chica? conmigo se duerme enseguida”. Ommmmmm. Bueno, pues definitivamente será que no valgo, porque los de fuera lo ven todo facilísimo y a mi me cuesta Dios y ayuda. 
Cuando por fin suena el timbre de casa y llega papi o el yayo lanzas a la muñeca llorona como si te quemara en los brazos. Que lo único que quieres es salir corriendo y esconderte donde sea, pero lejos. Que te bajas a comprar algo que no necesitas para nada con tal de salir de casa SOLA. Necesito tiempo para mi. Pero lo peor es que cuando llego a la calle me siento fatal y una madre pésima y egoísta. Así que otra vez arriba, que hay que bañarles y hacer la cena. 
Cuando consigues bañarles entre lloros, protestas y gritos y que cenen después, ya ni hambre tienes de puro cansancio. Y ahora duérmelos. Si está papi genial, uno con cada uno, pero los días que estoy sola… puf puf puf. Si duermes a una primero mal, porque mientras el otro la está liando por casa. Si duermes al uno primero peor, porque tienes a la una berreando porque no quiere estar sola. Y si los intentas dormir a la vez ya te quieres suicidar. 
Y mi bajonazo total ha llegado hoy porque contaba con que papi venía a comer y me podría coger a la enana un rato mientras yo intentaba hacer algo en casa (ya ni pienso en descansar), y resulta que no. Y ya me ha entrado la llorera. Porque sí, porque estoy cansada, porque miro la casa y está todo patas arriba, porque mis hijos notan mis nervios y aún se ponen peor, porque se me cae la casa encima. Por todo. 
Cuando llega mi turno de ir a la cama no es que esté cansada y me duerma rápido, es que caigo en un profundo coma.

9 Replies to “Crónica de una madre colapsada”

    1. ya lo se preciosa. Son ataques cíclicos que me dan… cuando paso unos días que por mucho que corro no avanzo, estoy cansada, con la lista de pendientes a punto de desbordarse, cero ayuda y con una sensación horrible de me sobra el mundo… Eso sí, en unos días todo volverá a ser maravilloso

  1. wow! hasta que leo algo apegado a la realidad! Gracias Cristina por decirlo a viva voz. Yo soy Mónica, mamá de gemelos de 13 meses que amo con todo mi corazón pero que tambien me hacen sentir todo como a ti. Hoy agotada de todo y con ganas de salir corriendo. He llegado tarde a la oficina (una vez mas!) y será él único momento de tranquilidad (?) para tomarme un café…… Nadie como otra mami para entendernos. Besos a todas!

    1. ayyy hija!!! qué difícil es esto de ser madre a veces!!! Pero bueno, nos consolaremos pensando en que muchas pasamos por estos bajones de madres imperfectas que somos.
      Gracias por pasarte y comentar. Muchos besos!!!

  2. Te super comprendo.yo me siento peor aun y tengo menos paciencia aun.tengo un bb d 40 dias.Me siento atrapada.Quiero irme.Lo amo pero no lo aguanto.Quiero mi vida.poder ir al menos a depilarme.estar sola, hacer mis cosas.ya no se quien soy.me siento enajenada por completo.hasta pienso y me arrepent en eso momentos de crisis de haber tenido a mi hijo.pienso que ser madre quizas no es para mi.es horrible.me siento culpable.y atrapada sin salida

    1. Ni por asomo pienses que ser madre no es para tí. Simplemente estás abrumada por la situación, como nos pasa a muchas. Son muchos cambios de golpe y además las hormonas no ayudan a mejorar la situación.
      Intenta conseguir ratitos para tí y poder desconectar y aun así yo te diría que consultes con tu médico porque incluso me da la sensación de que estés sufriendo una depresión postparto. Pide ayuda sin miedo, es necesario que estés bien para quererte y sacar a la gran madre que llevas dentro.
      Un abrazo

    2. Ni por asomo pienses que ser madre no es para tí. Simplemente estás abrumada por la situación, como nos pasa a muchas. Son muchos cambios de golpe y además las hormonas no ayudan a mejorar la situación.
      Intenta conseguir ratitos para tí y poder desconectar y aun así yo te diría que consultes con tu médico porque incluso me da la sensación de que estés sufriendo una depresión postparto. Pide ayuda sin miedo, es necesario que estés bien para quererte y sacar a la gran madre que llevas dentro.
      Un abrazo

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